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domingo, 1 de septiembre de 2013

A PROPÓSITO DE LO QUE SUCEDE EN MÉXICO CON EL MAGISTERIO

¡Hola! Me da gusto volver a mi blog y mucho más volverles a leer. Pero hoy me voy a poner un poco más seria y les voy a hablar de un tema que ocupa mi mente en estos días: La situación de los maestros en México.

Lo que voy a decir es mucho y comprenderé que no lo lean completamente, pero siento necesidad de decirlo porque precisamente hoy hace dos años estuve a punto de ser secuestrada en mi centro de trabajo, y comenzó para mí una época de terror de la que pensé no saldría con vida. Hace dos años también desapareció un compañero maestro, víctima de la delincuencia. Mañana tendrá también dos años de que el magisterio se unió para exigir a las autoridades nos informaran su paradero y nos trataron como a delincuentes, quisieron provocarnos, agredirnos y los docentes, entonando nuestro himno nacional resistimos y no desistimos, aun así, seguimos sin saber qué suerte corrió nuestro compañero. Agradezco de antemano su visita.


En respuesta a los medios de comunicación que dicen que los maestros “no negocian, intimidan”.


"Tal vez  hay miles de profesores marchando, tomando calles, dejando sus centros de trabajo y a miles de niños sin clases, pero ¿no les parece ligeramente sospechoso que sean precisamente los profesores de los estados más pobres de este país?  ¿No se les ocurre ni por un segundo detenerse a pensar por qué hay miles de maestros indignados, arriesgando su trabajo y hasta su integridad física para manifestarse a pesar de las amenazas, de los cientos de policías que un gobierno que se dice democrático, pero que no es más que una burla para todos los mexicanos y una auténtica dictadura, ha colocado para callarlos, en una actitud represiva que a muchos nos trae a la mente el movimiento del 68?  ¿Saben por qué están ahí esos a los que ustedes tildan de delincuentes, flojos, poco profesionales, enemigos de la nación? porque están cansados de las condiciones en que deben realizar su labor, están cansados que se les crucifique, agreda, calumnie sin posibilidades de defenderse, porque ustedes, los medios de comunicación, que tienen la labor de informar al pueblo de manera objetiva, aprovechándose de su poder, han iniciado una campaña de desprestigio al magisterio para favorecer  intereses mezquinos de sus patrones y de un presidente inepto, ignorante y autoritario que ostenta ese título gracias a la delincuencia y corrupción  que existe en este país y de la que ustedes, como tantos otros que hoy nos atacan, son cómplices.

Tal vez los maestros están hoy complicándoles sus ocupados días, arruinándoles el paisaje con su presencia,  afectándoles sus intereses,  y lo hacen, porque desafortunadamente es la única manera en que los gobernantes corruptos atienden las demandas de sus ciudadanos. Lo hacen porque en este país si no se toman calles, si no se hacen plantones, si no nos ven indignados no nos toman en cuenta. Si esos medios de comunicación y sus periodistas que hoy nos atacan realmente fueran objetivos y tuvieran un ápice de ética profesional, así como se toman el tiempo de buscar opiniones e información que desacreditan a los profesores mexicanos,  también mostrarían a la sociedad las condiciones laborales en que trabajan los docentes  (y estudian los niños) de este país.


Que sí, que los medios expongan a los que hay que exponer:  a los corruptos, a los que compran sus plazas, a los que hacen trampa en los exámenes, a los que faltan o no cumplen con su trabajo, a los que abusan de su autoridad, pero que también escriban de aquellos maestros que no solo cumplimos con nuestras responsabilidades sino que hacemos el trabajo de seis, porque en México, tal vez ustedes no lo sepan, todavía hay escuelas con un solo maestro que atiende todos los grados y hace el trabajo de un director por un mismo sueldo, hay maestros con grupos de 40 o hasta 50 alumnos, que mientras el gobierno se vanagloria de la gratuidad de la educación somos los docentes los que asumimos ese costo, pues de nuestros bolsillos sale para comprar material didáctico, para transportar los libros a nuestras escuelas, los gastos de las gestiones antes las autoridades, autoridades que dicho sea de paso, antes que beneficiar a una escuela benefician a iglesias o a otros organismos que cuenten con muchos agremiados, porque esos les generan votos, en cambio, los maestros y los niños somos para ellos ceros a la izquierda, porque los niños no votan y los maestros no les rendimos pleitesía.

Hablen, investiguen, entrevisten  a especialistas que les expliquen por qué es imposible, injusto y una auténtica estupidez exigirles a los profesores resultados de un país de primer mundo cuando vivimos en un país con 60 millones de pobres, que a su vez viven sumidos en la ignorancia, siendo utilizados por los políticos e idiotizados por los medios. Expliquen a la sociedad por qué es una desfachatez culpar a los docentes  de la podredumbre de un sistema que las mismas "autoridades" han corrompido y utilizado para sus fines políticos. Que esos señores especialistas les digan por qué no es ético culpar e incitar al odio en contra de los maestros, cuando el proceso de enseñanza y aprendizaje depende del alumno, del profesor, del padre de familia, del contexto y las autoridades, que está comprobado que el ambiente incide directamente en los resultados académicos y en el comportamiento de los individuos,  que una de las razones por las que en Finlandia obtienen buenos resultados es porque ahí SI se valora a sus profesores, mientras que aquí, porque se les ocurre manifestarse para defender sus derechos se les tilda de delincuentes, de flojos, de revoltosos.

 Que los medios y todos sus intelectuales, los políticos y aquellos que hablan para denostar a los maestros, solo porque tienen el privilegio de tener enfrente un micrófono, les digan a todos los mexicanos cuándo han tenido ellos que caminar horas bajo la lluvia y el fango, entre maleza, víboras o bajo el sol para ir a su centro de trabajo, que les expliquen dónde han estado ellos, los políticos y las autoridades, cuando han muerto o han sido secuestrados maestros cuyo único delito es haber ido a trabajar, donde están los medios y los especialistas para protestar por los maestros y los niños que enseñan y aprenden en escuelas llenas de carencias,  en  condiciones insalubres,  rodeados de violencia, entre balaceras y ejecutados que los delincuentes van a tirar a sus localidades. No leo en ningún medio algún artículo hablando de que los maestros no tenemos derecho a guarderías, ni a un crédito para vivienda, derecho que se supone que todo trabajador asegurado tiene. No he visto medios de comunicación hablando de los maestros que si trabajamos, los que incluso vamos a nuestras escuelas los sábados, los miles que estuvimos en los cursos de actualización a contraturno o en fin de semana durante meses, los que cuando dicen que suspendemos clases en realidad estamos reunidos  en academias y/o en Consejo Técnico organizando acciones para beneficiar a nuestras escuelas, para hacer lo que las autoridades eligieron no hacer: mejorar su infraestructura y sus resultados académicos. Dónde se habla de los que llegamos media hora antes de nuestra hora de entrada y nos vamos 1, 2 y hasta 3 horas después de nuestro horario de salida sin que por ello nos paguen tiempo extra. Dónde existe algún artículo que siga el día a día de un maestro, en el que  se informe a  la sociedad que la labor de un maestro no termina en sus aulas, que se lleva el trabajo a casa, que se desvela buscando la manera de lograr los objetivos que le marcan a pesar de las carencias. Dónde están las estadísticas hablando de los maestros que aprueban los exámenes, los que obtienen los mejores resultados en las evaluaciones a sus alumnos. Dónde se dice que el sistema educativo, la educación de los mexicanos, es la prostituta de los gobernantes, puesto que todos les echan mano y hacen lo que quieren con ella cada sexenio mientras se llenan los bolsillos a manos llenas, debido a que no hay un verdadero  plan a largo plazo, y los maestros hemos sido tratados durante muchos años como títeres que seguimos sumisos los cambios de dirección de cada nuevo gobierno.

Han escrito mucho  sobre los maestros estos últimos días, sin embargo, son pocos los que han informado con objetividad, la mayoría escriben artículos que son un vivo ejemplo de una falacia que se conoce como el argumento "ad hóminem " y que consiste en afirmar que el argumento de alguien es erróneo sólo por algo acerca de la persona, no por problemas en el argumento en sí, por ejemplo "«Thomas Jefferson decía que la esclavitud estaba mal. Sin embargo, él mismo tenía esclavos. Por lo tanto se deduce que su afirmación es errónea y la esclavitud debe de estar bien.»

PUEDE SER QUE LOS MAESTROS NO SEAN UN DECHADO DE PUREZA, PERO ESO NO SIGNIFICA QUE SUS DEMANDAS NO SEAN JUSTAS.

Yo no soy un profesor perteneciente a la organización que hoy está allá en la Cd. De México manifestándose, pero aunque haya aspectos en los que no coincido con ellos, los apoyo, porque yo, como ellos y miles de maestros que seguimos trabajando, estoy a favor de la necesidad de una reforma educativa que tome en cuenta la realidad de esta nación, que incluya los puntos de vista de los maestros que somos quienes la llevamos a cabo y conocemos de primera mano las necesidades de nuestras escuelas. Estoy a favor de una reforma que le exija a cada quien lo que le corresponde, y eso incluye a los padres de familia, a las autoridades y a la sociedad  en general y no solo a los maestros. Estoy a favor de una evaluación justa, diseñada para evaluar las competencias docentes y mejorarlas, no una, cuya única finalidad es lograr que estos reprueben para justificar sus despidos sin indemnizarlos. Estoy a favor de una reforma laboral que haga que las autoridades cumplan con su responsabilidad de brindar un servicio médico de calidad, oportunidades de vivienda digna y condiciones laborales justas no solo a los docentes sino a la sociedad en general. Estoy a favor de una reforma educativa que mejore los centros de trabajo, los equipe con los recursos didácticos necesarios, ofrezca oportunidades de actualización docente en instituciones de calidad porque  si, su reforma en papel es muy bonita, pero en la realidad, solo castiga a los docentes y libera de sus deberes a los gobernantes.

CUANDO HABLEN DE ESO, HASTA ENTONCES PODRAN LLAMARSE PERIODISTAS Y AFIRMAR QUE INFORMAN A LA SOCIEDAD."

viernes, 31 de mayo de 2013

De cosas que me sacan de mis casillas

 
Si hay algo que odio, pero que odio con todas mis fuerzas (como solemos decir por estas tierra "lo odio con odio jarocho"), es hacer el trabajo de la gente floja. Simplemente no lo tolero. Nunca he podido con ello. Puedo aceptar trabajar sola en algo que es trabajo de equipo, si es porque realmente los demás están muy ocupados, no saben cómo hacerlo, me pidieron por favor que les ayudara e intentaron hacer otra cosa para colaborar por mínima que esta fuera, pero no tolero poner el nombre en un trabajo que yo he hecho, de alguien que no ha movido ni un dedo. No estoy yo para levantarle la flojera a nadie, y si ese alguien es un hombre, mi molestia se multiplica. No es que tenga nada en contra de los hombres, no creo que todos sean iguales, ni pienso que son la perdición de las mujeres y todas esa tonterías, pero si que estoy en contra de algunos de ellos, porque he tenido la mala experiencia de que en la mayoría de los equipos en que he estado trabajando, suele suceder que como somos más mujeres que hombres, las mujeres son muy condescendientes con ellos, en especial con aquellos que tienen cierto carisma (o a ellas les parece que lo tienen) y regularmente, las únicas que terminamos trabajando somos nosotras.
 
No entiendo por qué, pero si una mujer no cumple con algo previamente acordado, se molestan, pero si es un hombre, se les hace gracioso, es como si dieran por hecho que así son las cosas: "Las mujeres son las responsables y los hombres no; "ellos son olvidadizos, no saben donde tienen la cabeza, se hacen un lío, son inútiles para ciertas cosas" suelen decir. A mí que no me vengan con esas idioteces, ¡caray! ¿Qué no todos somos profesores?¿No a todos nos pagan lo mismo? Pues entonces, si todos tenemos los mismos derechos también las mismas obligaciones ¿no? y por lo tanto todos debemos hacer de todo. Pero si hay algo que detesto más que un integrante de equipo perezoso, es uno que además no quiera asumir las consecuencias de su pereza, por ello me indigna que seamos las mujeres quienes hagamos el trabajo pesado y al final, con tal de no hablar en público algunas decidan cederle al hombre en cuestión el lugar y este quede como el líder nato que sabe de lo que habla, cuando lo único que ha hecho es llevarse el crédito por el trabajo que las demás realizamos.
 
"Es que los hombres son líderes por naturaleza", "es que a ellos eso de hablar en público se les facilita" ¿Qué? ¿qué? ¿En serio? ¿Realmente creen esas tonterías? Pues hablen por ustedes, yo soy perfectamente capaz de hablar en público, de exponer, de controlar a un grupo ¿Cómo no voy a poder hacerlo si yo he hecho todo el trabajo sucio? Me niego rotundamente comportarme como si esto fuera un harem y yo simplemente una de las esclavas. Me niego a ser la simple secretaria de alguien. 
 
 Conmigo no vengas a comportarte como un niñito, a hacerte el graciosito, a querer endulzarme la oreja para que yo haga "tu puto trabajo",  si quieres una esclava, conmigo no cuentes. Si quieres una secretaria ten por seguro que aquí no la encontrarás. Esta es una relación de iguales, así que no me trates como una tonta, ni intentes alabar mis cualidades, para endilgarme tus obligaciones, que yo sé perfectamente cuáles poseo y cuáles no y no necesito que me levanten la autoestima ni me acaricien el ego. Quieres respeto, respétame haciendo lo que te corresponde, no tratando de sacártelo de encima haciéndote el carismático, el "cool" o endulzándome la oreja. Yo no nací para hacer de mamá de nadie, y soy muy joven todavía para serlo de hombres-niños. Pero supongo que  para que lo entiendas hay que decírtelo en tu idioma: "Deja de rascarte aquellos y ponte a trabajar, cabrón".

martes, 7 de mayo de 2013

SOFIPEDIA: Madres







Madres. Comúnmente, seres desesperantes que tienen la cualidad de provocarte con mucha frecuencia (en especial si eres maestro), ganas de ir a Mordor a matar orcos, en otras palabras, especímenes de sexo femenino capaces de sacar a flote tu lado asesino y despertarte deseos irrefrenables de partirles la idem o mínimo darles un par de bofetadas para que dejen de malcriar a sus "adorables" retoños. En muy raras ocasiones, personas admirables que saben criar adecuadamente a sus hijos (en esta categoría suelen entra tu madre y algunas conocidas y/o familiares). // Método anticonceptivo de tipo visual 100% efectivo en mujeres solteras de más 30 años.
 

martes, 23 de abril de 2013

¿Cómo hará el tiempo para doblar las esquinas en los relojes cuadrados?

Así voy, como el conejo blanco de Alicia en el el país de las maravillas, apresurada. Pidiéndole al reloj que no marque las horas porque voy a enloquecer, como dice un bolero.



Y es que veces, me me siento como una computadora con demasiados programas abiertos que termina bloqueándose y por más que le aprietes las teclas, le muevas aqui y allá, ya no puede avanzar. Me siento estancada, incompleta, con esa sensación de que haga lo que haga no avanzo, que no hago mucho, que siempre me falta un poquito en todo, que voy por la vida haciendo las cosas mal hechas,"al ahí se va", mediocremente, dejando todo a medias, siento que no soy yo, y me desespero. Llega un momento en que por más que lo intento ya no logro pensar con claridad, creo que en ese punto mi cerebro ha acumulado tantos pendientes que se niega a avanzar, hasta que no se hayan cerrado todos esos frentes abiertos. Me digo que voy a dejar todo patas para arriba, que no voy a mover un dedo, que no me importa que todo se vaya por el drenaje, que yo no haga nada, que no, que no, que no...pero no puedo y vuelvo otra vez a la carga, hasta que me vuelvo a bloquear, hago de nuevo pataleta,  me digo que nada me importa, mando todo a la m$%& por unos minutos y luego vuelvo a la carga otra vez, y así, en un ciclo infinito, y como dice esa frase mal atribuida a Mafalda, vivo gritando "paren el mundo que me quiero bajar".

 No creo que sea tanto por la carga de trabajo, porque soy de ese tipo de persona que es capaz de dormir apenas dos horas por día, si es para terminar un trabajo que le apasiona aunque nadie me lo exija y sin que me afecte tanto; no me gusta entregar cosas a medias, mal hechas, en las que no haya dado lo mejor de mi, simplemente no puedo, solo si siento que he dado todo puedo sentirme satisfecha y aceptar incluso una calificación que no me favorezca, porque en el fondo sé que puse todo mi empeño en ello, pero si no lo hago no dejo de reprochármelo, puedo ser la persona más vaga del mundo, dejar las cosas para última hora, pero si para compensar el TIEMPO perdido debo desvelarme, por supuesto que lo haré y sacrificaré lo que haya que sacrificar con tal de cumplir con mis compromisos, es más, ir contra reloj a veces me funciona porque creo que las ideas me fluyen mejor cuando estoy bajo cierta presión, peeeero, y ahí viene el pero, no me gusta que me hagan perder mi TIEMPO con estupideces...esa es mi tarea, jejeje. 

Y es que la verdad, aunque eso de atender dos grados al mismo TIEMPO es algo muy demandante,  el día a día está bien, ya hemos establecido una rutina que nos permite trabajar de manera más o menos ordenada, aunque aún sigo batallando con los horarios. Si solo se tratara del trabajo con el grupo, aunque atender dos grados al mismo TIEMPO no sea algo que cualquiera pueda hacer, no sería problema, porque 8 de mis nueve años de servicio los he hecho atendiendo grupos multigrado, en otras ocasiones incluso han sido 3 grados y en alguna vez fueron los 6 grados, así que eso, aunque tiene lo suyo,  no es lo que me resulta tan complicado, es más, me gusta porque se me convierte en un reto y de alguna manera siento (igual y no) que funciono mejor así, mediante retos.  Pero cuando a eso le debo agregar eventos cívicos, festividades varias, periodos de exámenes, evaluación de lectura, academias, ahora mismo el diplomado que estoy haciendo desde hace más de dos meses cada sábado, quedándome solo un día de descanso, eso sin contar las tareas que hay que hacer, fechas tope para subir calificaciones con observaciones detalladísimas para cada uno de los alumnos y las 7 y 8 asignaturas, y todo lo que vaya surgiendo, siento que no llego, que me falta un poco el aire y me desespero.


Además, hay tantos programas que llevar en la escuela, son tantas actividades se le ocurren a nuestros superiores, que a veces quisiera pararme a medio patio y como los niños, hacer pataletas hasta que dejen de presionarnos tanto, de ponernos tantos distractores, de acumularnos tanto trabajo innecesario, trabajo administrativo, reportes absurdos sobre actividades a veces absurdas con las que pretenden solucionar el problema del rezago escolar, como dijera alguna vez un expresidente "yo se los resuelvo en 15 minutos" o por lo menos les puedo dar una idea para comenzar: ¡Déjennos trabajar! ¡Dejen de estar inventando estupideces que nos quitan TIEMPO, dejen de andar agregándole programitas ¿Que 37 programas con sus respectivos reportes no les parecen suficientes? reportes que dicho sea de paso nosotros no queremos hacer y que ustedes no quieren (ni van a leer) y permítannos concentrarnos en lo realmente importante: enseñar...Ah, y dejen de pensar en la educación como la panacea para solucionar todos los males del país, que si, es verdad que grandes pensadores han afirmado que la educación en la base de la sociedad,  pero nunca dijeron que todo el trabajo lo debían hacer los profesores o que solo bastaba con meterle unos cuantos remiendos  (léase programas) a lo loco a los planes y programas y ya, pero sobre todo dejen de andar cambiandonos todo cada dos por tres o mejor dicho cada dos por seis, porque el rumbo de la educación cambia cada que cambiamos presidente, así ¿cuándo vamos a lograr algo? si es como si qusieran pastel de chocolate y me dieran los ingredientes incompletos, de mala calidad y además caducos, me pidieran que siguiera al pie de la letra una receta para hacer pudin y además esta estuviera en chino e incompleta, me la cambiaran por la de pizza, gelatina, pollo a la naranjan y lo que se les ocurriera cada 5 minutos, además que con los mismo ingredientes, de por sí incompletos para el pastel, quisieran que les hiciera el menú completo, que a pesar de todos los inconvenientes les entregará todo según me permitiera mi cretividad y recursos  aportados incluso de mi propio bolsillo, y aun así, luego se quejaran porque me he tardado mucho,  no me ha salido tan bien el pastel de chocolate como a los otros pasteleros que solo hicieron pastel de chocolate, todavía me pidieran que atendiera a todos lo comensales y al final tuvieran la cara dura de decirme que soy pésima en mi trabajo y que además cobro demasiado para lo poco que hago ¡IDIOTAS!

Cumplo con mi trabajo, intento hacerlo lo mejor posible, aunque soy consciente de que puedo hacerlo mejor, que tengo muchas deficiencias en las cuales debo trabajar, pero me esfuerzo por hacer bien lo que me piden e incluso dar un poco más, pero si a algo no le veo sentido, si siento que lo están complicando, si logro encontrarle una manera de hacerlo más fácil y práctico y no me lo permiten, me desespero. Si me hacen invertir energías y TIEMPO en una estupidez, me desespero. Si me dicen que tengo que hacer algo que ya venia haciendo desde siempre y me lo complican, y lo vuelven un trámite burocrático, me desespero, y no solo me desespero, paso totalmente de ustedes y me resisto a hacerlo a su manera. Que si, yo soy dadivosa con mi TIEMPO, con gusto me ofrezco para sacar adelante alguna actividad, no será por mi que algo no se haga, pero por el amor de dios, no me hagan perder mi TIEMPO en tonterías, no me hagan levantarme temprano  cada preciado sábado y estar 6 horas encerrada en un aula que más que aula parece cárcel, para recibir un curso, si saliendo de ahí no habré aprendido nada nuevo, no me quiten un día de clases con mis alumnos para ir a perderlo en una reunión donde lo más que he hecho es tomar café y charlar con mis compañeros, que para lo que tenían que decirme bien pudieron mandar un correo, que yo tengo mejores ideas en que perder el TIEMPO. No me hagan hacer estúpidos reportes que nadie va a leer cuando puedo ocupar mi tiempo planeando actividades y materiales para mis alumnos, no me digan que tengo que celebrar no sé que nueva estúpida fecha cuando apenas me da TIEMPO de abordar los contenidos con mis alumnos, que si, que es parte de la formación de los alumnos, pero para eso no es necesario perder toda la jornada. En pocas palabras no interfieran entre mis alumnos y yo, no me roben TIEMPO valioso con ellos, no me hagan perder mi tiempo de descanso para invertirlos es tonterías porque enfurezco. Punto.

Estoy en una lucha constante con el TIEMPO, siempre me falta TIEMPO.  TIEMPO para atender como quisiera a los dos grados,  TIEMPO para tratar con la debida profundidad los temas, TIEMPO para hacer más cosas con mis alumnos, más juegos, más experimentos, más actividades;  TIEMPO para poder calificar tareas, exámenes, libretas, etc.  TIEMPO para planear mejor mis clases, para abordar todos los contenidos en el tiempo previsto, para ir a la par que el resto de mis compañeros que atienden los mismos grados, TIEMPO para evaluar mejor la lectura de cada alumno, TIEMPO para leer más con mis alumnos. TIEMPO para brindarles atención personalizada a los alumnos que se van quedando rezagados, TIEMPO para hacer todo lo que quiero hacer tanto en mi trabajo como en el resto de mi vida. TIEMPO incluso para dedicarle un poco más a este blog, a leer las tantas entradas que tengo pendiente, tiempo para pensar en ideas nuevas, para reinventarme la vida...TIEMPO. 


Y así va mi vida ahora mismo, suelo decir que no hago nada, que llevo una vida de perezosa que muchos envidiarían, y a veces creo que no me doy el crédito necesario, porque trabajo como cualquier otro de mis compañeros, pero lo cierto es que a veces también me doy licencia para vegetar un rato, para perder el TIEMPO contando losetas o para medir el TIEMPO que tarda Luna en cambiar de posición, porque voy tan agobiada, que necesito desesperadamente regalarme esos momentos de no hacer nada, para no enloquecer. Quizás por eso me gusta tanto el cine, porque son dos hora de no hacer nada  sin embargo estar haciendo algo: desconectar y divertirme.

*Me pregunto si una de las condiciones para ser jefe, ocupar puestos de mayor responsabilidad o para ostentar el poder, sea ser idiota y entorpecer el trabajo, solo así me explico tanto inútil que hay por ahí complicando la vida de los que si queremos trabajar.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Caradura y Caratonta

Lxxx de Gxxxxxxx, Yxxxx, a 27 de febrero de 2013.


Sra. Grandísima Caradura:



Recibí el recado que tuvo a bien mandarme, aunque dado lo delicado de la situación que nos atañe, hubiera esperado que se presentara personalmente como correspondía. Comprendo muy bien su situación familiar y los problemas económicos por los que atraviesa y lamento profundamente que esté pasando por ellos, sin embargo, debe comprender que yo también tengo mis propios problemas, igual de lamentables e igual de preocupantes que los suyos, dado que el hecho de ser maestra no me exime de ellos.


Desde lo ocurrido hace dos semanas, para ser más precisa el viernes 7 de febrero, he sido muy consciente y tolerante, guardando absoluta discreción, aun cuando por lo GRAVE de la situación, debí haberlo turnado a las autoridades correspondientes, puesto que lo ocurrido se trata de un DELITO tipificado como ROBO y ABUSO DE CONFIANZA, y que al tratarse de un menor, la responsabilidad recae sobre los padres. Si no lo he hecho, es precisamente porque le conozco desde hace tres años y consideré que no era necesario llegar a ese punto, no solo por las implicaciones legales que esto tendría, sino porque no deseaba que esta situación fuera del conocimiento público, para evitarle a su familia y en especial a B (mi alumno), el señalamiento y escarnio del que serían objeto al saberse esta situación, aun cuando es la justa consecuencia de un hecho tan lamentable. Debe saber además, que dado lo delicado de la situación actual en nuestro país, lo ocurrido en nuestra zona escolar con otros compañeros profesores y la propia situación vivida (de la que usted fue testigo), tenemos órdenes precisas de reportar a nuestra supervisión escolar y sindicatos cualquier situación que pueda ser objeto de conflicto en nuestras escuelas o poner en riesgo nuestra propia seguridad. Sin embargo, levantar el acta correspondiente, implicaría aplicar el reglamento, que en este caso, dado que se trata de una infracción mayor, podría llegar hasta la expulsión del alumno, además de que se anexaría a su expediente, con la consecuencia de que no se le entregaría CARTA DE BUENA CONDUCTA al concluir sus estudios de Educación primaria, necesaria para el ingreso a secundaria.


Como se habrá dado cuenta, hasta este momento he tenido para con ustedes la mayor consideración posible, demostrando mi ética profesional y personal en todo momento, procurando no afectarles consciente de su situación y por el aprecio que le tenía su hijo como mi alumno que es, aprecio que me ha llevado incluso, a asumir desde hace tres ciclos escolares muchos de los gastos generados en la escuela con los que usted no ha cumplido en tiempo y forma, y porque el día 14 de febrero cuando acudí a su domicilio, estando presente mis compañeros, se comprometió formalmente a resarcir el daño a la brevedad posible, luego de reconocer que desde el mismo día en que ocurrieron los hechos usted tuvo conomiento de ellos.


Por ello, es que ME RESULTA MUY PENOSO QUE ANTE LAS CONSIDERACIONES QUE HE MOSTRADO, no obstante haber sido objeto de mentiras, las implicaciones que el haberme privado de MI dinero ha tenido para mi propia economía ( y haber tenido que desembolsar todavía más dinero tratando de recuperar el que me fue ROBADO en un acto de TOTAL FALTA DE RESPETO y ABUSO DE CONFIANZA) y aun cuando NI SIQUIERA SE ME HA PEDIDO DISCULPAS, ni parece haber una verdadera intención de hacerlo, incluso ni siquiera observo muestras de arrepentimiento genuino ni garantías de que no volverá a suceder dado que hasta ahora para ustedes no ha habido ninguna consecuencia más allá de tener que restituir lo que desde un principio no debieron permitir que su hijo conservara y mucho menos gastar como familia(¿Qué clase de valores está inculcado a sus hijos cuando no sólo permite sino que fomenta esta conducta?), de tal suerte que en esta situación la única afectada sigo siendo yo, y como si ello no fuera suficiente, que además se me siga mintiendo, poniendo incontables excusas y se me haga pasar por la penosa situación de tener que insistir constantemente en la restitución lo de legalmente me corresponde dado que YA HAN PASADO 20 DÍAS y sigo esperando, cuando lo más fácil para mi hubiera sido turnarlo a las autoridades correspondientes.


Deseando que comprenda la situación en la que esta falta de compromiso y seriedad de su parte me han puesto, espero se presente hoy mismo para cumplir con el compromiso que adquirió y evitarnos las complicaciones arriba descritas. Resumiendo, déjese de cuentos y no me venga con chantajes emocionales, que ser pobre no es ninguna justificación ni atenuante para ser deshonesto.

ATENTAMENTE


Profra. Cansada de que le vean la cara de tonta

sábado, 9 de febrero de 2013

Hoy

Hoy he dormido poco, apenas un par de horas.
Hoy me he levantando temprano.
Hoy me he tomado el tiempo para hacer todo con calma.
Hoy no he salido corriendo de mi casa en mi eterna lucha contra el reloj.
Hoy he sido la segunda en llegar al punto de reunión.
Hoy no he llevado abrigo y la temperatura ha descendido considerablemente.
Hoy he tenido junta de padres de familia.
Hoy he aplicado una encuesta/evaluación  a los padres y los he tomado por sorpresa.
Hoy he conseguido que reflexionen sobre aquellos aspectos que han estado descuidando.
Hoy he hablado largo y tendido con mis alumnos sobre diversos puntos que me habían estado inquietando.
Hoy no he logrado ver ningún tema del programa y sin embargo creo que he avanzado mucho.
Hoy me siento satisfecha.
Hoy descubrí que me falta  dinero, pero no le he dado importancia, tengo la esperanza de encontrarlo al revisar bien mi bolso.
Hoy he ido con mis compañeros a celebrar la despedida/bienvenida de uno de ellos.
Hoy volví a sentirme bien de nuevo, como que todo vuelve a colocarse en el lugar que le corresponde.
Hoy me he tomado mi primera cerveza del 2013.
Hoy por primera vez en mucho tiempo la cerveza me sabe nuevamente amarga , pero no es la cerveza, es el presentimiento de que me esperan noticias desagradables.
Hoy he revuelto todo en mi casa con la esperanza de encontrar el dinero perdido, aun cuando comienzo a sospechar cuál ha sido su destino.
Hoy me duele la cabeza y me duele algo en lo profundo de mi ser.
Hoy perdí lo suficiente para comprarme un perfume, ir a visitar a mi abuela o dibujar una gran sonrisa en los rostros de mis tres sobrinos, 6 sábados de ayuda doméstica, la mitad de mi renta, dos meses de taxis diarios, lo que costaban aquellas botas que no me compré por el afán de ahorrar, lo que tenía destinado para gastos hasta el próximo pago, la quinta parte de mi sueldo.
Hoy no perdí solo dinero, perdí la confianza en alguien en quien confiaba mucho.
Hoy descubro que me negué a ver y escuchar lo que otros me decían.
Hoy tengo que luchar entre ese 90 % de certeza que me dicta la razón contra el cariño que surge de 3 años de convivencia, algo así como 2000 horas.
Hoy me duele la cabeza de tanto pensar en todos los escenarios posibles, en todas las posibles consecuencias que se derivaran de cada decisión que tome.
Hoy llamé a Candy para pedir su consejo.
Hoy voy en un taxi, en compañía de Candy a casa de un alumno.
Hoy me siento reconfortada de tener una compañera como ella.
Hoy me asalta el temor de acusar injustamente, de las consecuencias que de ello se deriven.
Hoy estoy en camino de hacer algo que no quiero y que me duele.
Hoy posiblemente sea el comienzo de una etapa que se tornará complicada.
Hoy tendré que decirle al alumno que era mi orgullo que lo sé, que sé que ha sido él.
Hoy quiero un control remoto para saltarme este episodio.
Hoy ya se ha convertido en ayer.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Luna, yo, mis otros yo, Dora la exploradora y la maestra nudista.

Como el día de hoy tenía que trabajar  con mis alumnos un tema de historia sobre el poblamiento del continente americano, se me ocurrió proyectarles un video que había encontrado en Youtube con la intención de ayudarlos a comprender mejor el tema.  Mi escuela no es muy grande, así que  carecemos de sala audiovisual formal, contamos apenas con una televisión y una reproductor de DVD que para el formato del video no me era de mucha utilidad. Con ayuda de los padres poco a poco hemos ido aumentando nuestros equipos de cómputo y actualmente tenemos ocho, así que otra opción era llevarlos al centro de cómputo, sin embargo como nos hemos organizado de manera que cada grupo tenga oportunidad de usarlo un día de la semana y a mi grupo le corresponde el día martes, me resultaba demasiado complicada, porque implicaba cambiar el día con otro compañero y alterar su planeación o esperarme hasta el próximo martes para ver historia. Para no complicarme la existencia decidí utilizar mi laptop y mi proyector, que al final de cuentas con esa excusa intención lo compré, a pesar de que implicaba un gasto considerable por aquel entonces, pero bueno así es cuando una es una maestra comprometida (si, ajá, la verdad  lo quería porque soy una cinéfila sin remedio y me hacía ilusión ver los grandes clásicos en una gran pantalla, como deben de ser vistos, jeje).

El caso es que llegué y le pedí a un niño que me ayudará a instalarlo mientras yo buscaba el archivo que había descargado semanas atrás. Ayer revisé  la memoria USB y según "mi yo despistado" ahí estaba, sin embargo hoy no aparecía por ningún lado, me puse a buscar en la laptop para ver si lo encontraba en la carpeta de descargas y nada, como  no recordaba con exactitud el nombre y el día que lo descargué, tuve que revisar carpeta por carpeta, temiendo además, que lo hubiera descargado desde mi otra lap. El caso es que como estaba tan concentrada en la búsqueda, no me dí cuenta que mi alumno ya había conectado y encendido el proyector, por lo que toda la clase podía ver el contenido de las carpetas que yo abría y cerraba como posesa, todos estaban en silencio (cosa que debió alertarme porque es muy raro en ellos) y supuse que estaban atentos a su lectura del día, se me cae la memoria, me agacho a recogerla, cuando de repente exclama un niña:

-¡¡La maestra está desnuda!!

Me quedo fría, confundida, pensado si había escuchado bien, checo a velocidad del rayo para ver si no se me ha roto o bajado el pantalón porque ropa interior siempre me pongo, caigo en la cuenta que están viendo mis fotos, mi mente trabaja a mil por hora, comienzo a hacer memoria por si en algún momento de estupidez se me había ocurrido hacerme una foto de ese estilo (según yo no, nunca, pero como hacía tiempo que no ocupaba esta "lap", a saber que habrá hecho "mi yo del pasado" en su etapa de fotógrafa frustrada que "mi yo actual" no recordaba, :$), reprochándome por qué demonios no la había borrado,  sonrojada, asustada (tamañita diría mi madre) por como iba a sortear la situación, debatiéndome entre levantar la cabeza, desconectar el proyector, salir corriendo y al mismo tiempo ansiosa por ver la dichosa foto. Levanto la cabeza  y respiro aliviada, era esta:

(Aquí debería aparecer una foto mía cual maja recostada en un sofá, bueno una parte de ella, pero no me he sentido cómoda con la idea de perder mi anonimato o que pueda andar rodando por ahí en el vasto mundo de Internet y por eso la he quitado, tampoco se pierden de mucho, es justo decirlo)

-Claro que tengo ropa ¡Pero qué cosas se te ocurren Xime! Sólo que es una blusa con escote a los hombros, por eso no se ve en la foto, pero si te fijas bien en la esquinita se ve ligeramente...

- ¡¡Ay, Ximena! ¿como vas a creer que la maestra no va a traer ropa?¿Por qué no eres una niña normal?!! Le dicen todos al unísono y en son de broma, aludiendo a una frase recurrente en un programa mexicano de comedia.
Todos reímos.

- Bueno, ya,olvidemos el incidente y comencemos a trabajar... pero niños,  POR FAVOR,  si cuentan esto en sus casas, cuéntenlo bien, completo, como ha ocurrido,  no sea que mañana vayan a estar aquí sus papás  diciendo que les he mostrado fotos inapropiadas- les digo mientras les guiño el ojo y todos volvemos a reír.

- ¡Maeeestraaa!- dice otro niño-¡Enseñenos una foto de Luna!
-Si maestra, queremos ver como está de grande- Dicen los que estuvieron en mi grupo el año pasado.
-¿Quién es Luna ?-preguntan los del nuevo grado.
-Luna es la gatita que le regaló Y a la maestra el año pasado ¿verdad maestra?
-Y también le decimos elviscocho-apunta otro.
-¿Por qué el bizcocho?
-Ah, porque al principio pensábamos que era gatito y la maestra le puso Elvis, entonces le empezamos a decir Elvis, Elvis...cocho, pero luego resultó gatita y ahora se llama Luna ¡está bien bonita!

Les muestro estas fotos de cuando Luna era pequeñita:




-¡Ay, qué bonita! Tráigala maestra, queremos conocerla, queremos ver como está de grande.
-No creo que pueda, porque ella no está acostumbrada al ruido, ni a ver tantas personas juntas, se estresa mucho y luego no quiere comer...además, no le gusta que la toquen, tiene mal carácter.
- Bueno, pero enséñenos más fotos de ella.

Me pongo a buscar otra foto para complacerlos y poder comenzar la clase. Mientras estoy pasando fotografías (si, lo sé yo no aprendo rápido, soy de efecto retardado) les llama la atención una y me preguntan:


-Maestra ¿Quién es esa muchacha?
-¿Cuál?
-¡Esa! Esta bonita- me dice G señalando hacía la pantalla.
-¡Yo!-Digo orgullosa y sintiéndome toda una "Miss Universo", aunque claro, sé que mis alumnos me ven  con ojitos  llenos de cariño, para ellos en lo guapa sólo me gana su mamá, jeje.
-Pero no se parece nadita a usted, ni en la otra tampoco- dice G.
-Si, lo que pasa es que ahí tenía otro corte y color de cabello- dice B.
- Si, es ella, pero no ves que es de cuando era joven- agrega J.
-¡Ah, van a ver niños! ¡Qué malvados son! gracias, muchas gracias por lo que me toca. -les digo bromeando al tiempo que hago cara de víctima  y finjo sufrimiento mientras me saco una daga imaginaria del corazón.
-¡Estás loco G! No le haga caso maestra- dice LD con la intención de consolarme.
- Si maestra, usted es bien guapa.
-Y buena.
- Y  joven.
- Además, con ese corte de cabello, se ve bien hermosísima, se parece a Dora la exploradora.
- Ya basta de halagos, que en una de esas voy a terminar pareciéndome a Winnie Pooh...o a Úrsula, la bruja de la Sirenita...

Todos volvemos a reír.

Mi autoestima subió, bajó, volvió a subir y luego cayó al suelo estrepitosamente.
                                              
¿Qué aprendimos el día de hoy Valeria?  

Querido "yo del futuro", grábatelo bien, nunca, nunca, nunca  permitas que tus fotos sean vistas por tus alumnos. NUNCA, xD.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Préstame tus ojos para ver la realidad

El día de ayer no fui a trabajar...bueno, en realidad no fui a mi escuela, porque a trabajar si fui, sólo que en vez de estar frente a grupo, estaba tomando un curso de actualización. Siempre que esto ocurre, especialmente cuando se atraviesa el fin de semana y pasan varios días sin ver a mi alumnos o coincide que es el día que les toca la clase de Educación Física, los encuentro, además de más cariñosos que de costumbre, bastante bulliciosos, con ganas de contarme todo lo que ha pasado en sus vidas en esos días sin vernos. Basta que uno venga a contarme algo, para que en menos de un minuto tenga tres decenas de pequeños rodeando mi escritorio, cada uno relatándome su propia anécdota o la misma, pero a su manera, dejando salir las palabras desaforadamente y  subiendo cada vez más el volumen de su voz para  poder ser escuchados,  como si de un concurso de  a ver quién dice más palabras por minuto o quién habla más fuerte se tratara. Aunque me encanta escucharlos platicar, que me cuenten sus inquietudes, sentirme arropada por todos ellos, especialmente en los días nublados, lo cierto es que la torre de Babel se queda corta al lado de lo que se arma en mi salón, por eso siempre he procurado que  llevan un diario, donde puedan expresar por escrito todas esas inquietudes, y luego de haberlos leído, si observo que hubo algún acontecimiento que involucre a la mayoría, lo retomo, tratando que sea  de manera más ordenada y respetando turnos de participación.

Desde el inicio del curso, hemos establecido una rutina que comienza con las comisiones de higiene, uniformes y tarea pasando a revisar y registrar por turnos estos aspectos, mientras los demás realizan la lectura del día de manera individual  para luego hacer una reseña de la misma, al tiempo que yo paso lista y reviso tareas.  Lo del diario y la rutina regularmente funcionan para mantener el orden en mi pequeña aula donde conviven 30 niños de dos  grados diferentes, pero hoy como había más novedades que las de costumbre fue imposible. Primero, porque el viernes un alumno perdió su lonchera, suscitándose por ahí una situación que si no la paro puede convertirse en un dolor de cabeza. Así que haciendo acopio de toda la seriedad y paciencia posible, saqué  mi lado Sherlockholmiano y comencé la investigación, no funcionó, pero todavía tenía un as bajo la manga, puse mi mejor mirada a lo Clint Eastwood, y comencé una perorata sobre la importancia de respetar las pertenencias de los demás, con la esperanza de tocar el corazón de mi pequeño transgresor, rematé diciendo que "tomar las pertenencias de los demás, aunque ahora les pueda parecer algo insignificante y lo hagan como un juego, puede ser el comienzo de una vida de delincuencia, puesto que crecerán creyendo que tomar lo ajeno es lo más natural del mundo"(si, mis alumnos también tienen que soportar mi vena dramática, xD), nada más escuchar la palabra delincuencia y se soltó el caos. "¡Maestra ¿sabe que hubo una balacera el sábado?!", "¡Si maestra, los soldados persiguieron a los malos y pasaron disparando!" "¡Hubiera visto maestra, todos nos tiramos al suelo!" "Yo estaba en la iglesia", "¡Yo acababa de pasar por ahí!" "¡A mi tía casi la atropellan!" "¡Uy, nosotros estábamos en el campo porque había juego, y todos nos tuvimos que tirar al suelo!" "¡tiraron una bomba de clavos!", "¡Una de las balas llego a  la casa de Y, le hicieron un hueco así de grande!" "¡Mataron a uno, pero los demás escaparon!" "¡la mamá de M se demayó porque M se tiró al suelo  y comenzó a gritar muy feo! es que cayó en un hormiguero pero su mamá pensó que le habían disparado y se asustó mucho, por eso hoy no vino a la escuela"...

Y así, como si de una película de acción se tratara, como si fuera lo más normal del mundo, cada uno me relataba a su manera lo ocurrido. El corazón se me hizo pequeñito, no tanto por el miedo (hace un año  habría sido diferente, hace un año se habría terminado de romper mi pequeño mundo color rosa y habría enloquecido de terror, hace un año hasta llegue a considerar la idea de dejarlo todo, hace un año iba cada día pensando que sería el último, hasta llegué a pensar que por lo menos el tatuaje que tengo serviría para que me identificaran si algo llegaba a sucedernos, pero cuando experimentas tanto miedo, a veces te haces inmune a él, o por lo menos tus niveles de tolerancia aumentan considerablemente) sino porque es triste darme cuenta el mundo que le estamos dejando a estos niños, un mundo donde la violencia es algo común para ellos... o parece serlo, porque a veces los niños tienen su manera peculiar de expresar aquello que les inquieta. 

Siempre es difícil tratar esté tema con ellos, siempre pesa el miedo de nombrar a "los que no deben ser nombrados" ("los malos" como les dicen mis niños)  porque así comenzó nuestro terror hace un año, cuando debido a lo agitado que parecía estar el ambiente, no tanto en nuestra localidad sino en la región, nosotros comenzamos a tomar medidas para estar preparados ante una de estas eventualidades, para que de alguna manera los padres, pero en especial los alumnos supieran que hacer en un caso de estos, pero también para que aprendieran a no tener miedo, para que pudieran dentro de lo posible, seguir viviendo su infancia lo más normal posible sin  que el ir y venir diario de  los carros militares que pasaban al lado de nuestra escuela los inquietara demasiado.  Al parecer esto no gustó demasiado. 

Quería escucharlos a todos, que todos tuvieran oportunidad de expresarse, ver un poco la realidad a través de sus ojos, así que les pedí que me contaran lo ocurrido por escrito. Esto es una pequeña muestra de lo que escribieron:

"Este sábado, como a las 6:30 p.m hubo una balacera en la localidad. Tiraron 3 tiros hacia el aire para que la gente se metieran a sus casas porque los marinos se encontraron dos camionetas desconocidas y los corretearon, y fueron a parar hasta otro pueblo y ahí prendieron la camioneta y explotó. La sirena iba chillando porque mucha gente estaba en el campo deportivo y en el parque. Los del parque corrieron hacia la capilla y hacia la clínica, los que estaba en el juego se tiraron al suelo, otros salieron corriendo para sus casas." V.

"Hubo una tirotiza el sábado, los sardos pasaron dando tiros porque son malos. Pasaron los sardos. A la primera yo pensé que eran unos cuetes, pero después se escucharon 2 juntitos y eran tiros. Yo me espanté, con mi hermao y mi mamá, porque mi papá estaba en el campo viendo el juego." J. 

""Hubo una balacera, por los delincuentes, porque los buenos dispararon a los malos, Dispararon y todos nos bajamos al piso, después salieron y luego entraron otras 5 camionetas de sardosos". JM

"Ocurrió una balacera. Fue en el campo deportivo, ayer a las 6, bueno primero llegó una camioneta y luego se bajó un hombre malo y empezó a tirotiar y luego llegaron los de la marina y dieron un tiro al aire para que la gente se fuera a sus casas. Los malos estaban en una cabañita y ahi dispararon y le hicieron un hoyo. Luego  la gente huyó a sus casas  que estaban cerca, luego los de la marina se fueron siguiendo a los malos hasta otro pueblo" D

"Pasó que la marina iba persiguiendo una camioneta desconocida, tirando balas y bolas de clavos. El atentado fue en el campo y luego se fueron hasta otro pueblo y allá los atraparon. Eso fue en la tarde y en la noche pasaron un montón de camionetas con perros policias para rastrearlos y a las 2 de la mañana otras." G



 No es que todos los días sean así, la mayor parte del tiempo las cosas transcurren de los más tranquilas, tanto que a veces uno olvida lo que ocurre en el país,  a pesar de que todos los días nos bombardean con noticias sangrientas, a pesar de que estas ya nos son novedad para nadie, incluidos los niños, a pesar de que de vez en cuando llegan rumores de lo que ha pasado en otras localidades cercanas, a pesar de que los militares siguen siendo parte de nuestro paisaje cotidiano. La verdad es que todo lo que nos cuentan solo parecen leyendas urbanas, cosas que le pasaron a otra persona, cosas que suenan lejanas, hasta que sucede algo como esto que lo rompe todo. Parece que septiembre es el mes favorito de "los malos", para rondar por nuestra localidad, para venir a romper nuestra tranquilidad. Hoy después de este desahogo, todo volvió a la normalidad, ellos volvieron a jugar, a correr, a pelear, a hacer escándalo  a reír  a trabajar como cualquier otro día. Y yo, bueno, yo después comentarlo con mis compañeros, alterarnos un poquito, revivir lo del año pasado, reírnos de nuestras reacciones aquella vez tratando de restarles importancia, de escribirlo aquí, también lo sacaré de mi mente y me iré a dormir tranquilamente, para mañana volver a mi adorada rutina.


Siempre que ocurre algo como esto, pienso en la película Voces Inocentes, especialmente en esta parte donde uno de los protagonistas canta "Techos de cartón", esta es una de las canciones más desoladoras que he escuchado, porque desafortunadamente para muchos su letra todavía hoy es una realidad:




lunes, 20 de agosto de 2012

El negrito en el arroz

Lo lamento, no soy ella, porque esto es la vida real y no una condenada telenovela
Sé que soy el negrito en el arroz en este día de euforia y buenos deseos del gremio docente, pero la verdad, la verdad, está lloviendo, es domingo y quiero que lo sea por muchas horas más, porque no tengo deseos de ir a mi escuela y comenzar el ciclo escolar, aunque de hecho ya haya comenzado desde el lunes pasado, con el curso de actualización, y es que es precisamente después de 40 horas de curso, que siento que me faltan días de descanso.
Ya pueden tacharme la sociedad entera y los mismos compañeros de pésima maestra, decir que me volví como el maestro de la Chuy, esa historia que leímos en la escuela cuando aún éramos docentes en formación, que contaba la historia de un maestro que llegó cargado de ideales, pero con el paso del tiempo perdió todo el entusiasmo por su profesión, o pueden decir que ya no soy la misma de antes y que ahora estoy amargada, no me importa. Lo siento si no estoy dando felicitaciones y repartiendo buenos deseos como si fuera navidad o año nuevo, ni tengo una larga lista de propósitos para este nuevo ciclo como en otras ocasiones,  pero me resisto a iniciar otro ciclo más con la presunción de que voy a ser la mejor maestra del mundo mundial, perfecta, incansable, llena de bondad, que solo vive para su trabajo, una burda versión de la maestra Ximena de la telenovela Carrusel con la que muchos de nosotros crecimos, a la que casi casi rondaban los animalitos del bosque, montándose una coreografía donde padres, alumnos y maestros cantaban unidos y vivían felices por siempre. La realidad es otra, todos lo sabemos, y voy a encararla como es, no quiero ir de más a menos, comenzar entusiasmada y a los dos meses olvidarme de todos mis buenos propósitos, sino todo lo contrario, quiero ir de menos a más, sé que mañana o pasado, cuando vuelva a recuperar mi ritmo de trabajo, cuando vuelva a ver a mis alumnos, a reírme, a escuchar sus ocurrencias o a sentir de nuevo su cariño, estaré entusiasmada, quizás en el fondo ya lo estoy, me he pasado todo el fin de semana preparando el inicio del ciclo, pero me siento cansada, sin deseos de ir a trabajar y ahora mismo no me entusiasma para nada la idea de regresar a la escuela, es lo que hay. 
Y aunque me ha dicho una amiga que es cuestión de actitud, de tener la capacidad de reconocer, resolver y mejorar, yo creo  que el punto en realidad más que de actitud, es de honestidad, de reconocer que no todo es bello, bonito y hermoso, y dar paso a la posibilidad de no ser los maestros perfectos, porque es muy cansado, es imposible pero sobre todo plano e improductivo, se aprende cometiendo errores y teniendo la honestidad de contarlo a los demás.  No es mi actitud lo que debo mejorar, yo soy de las que creo que mi escuela es como una trinchera desde donde puedo contribuir con mi granito de arena para mejorar el mundo y lo trato de hacer lo mejor posible, pero en mi trabajo como en mi vida, me gusta decir las cosas como son  y aunque al llegar a mi salón lo hago con gusto y olvido todo lo demás, incluso comer, para dedicarme a mis alumnos, reconozco que no soy la mamá de los pollitos, que no lo puedo todo, que  también hay días que me canso, me equivoco, me desespero, que no quiero ir a trabajar, pero aun así lo hago, y muchas veces lo hago aunque esté enferma, aunque tenga problemas personales graves, aunque no haya dormido por estar terminado mis materiales o el trabajo administrativo. Prefiero reconocer que no quiero trabajar pero aun así hacerlo,  a decir al mundo que tengo la batería al cien por ciento y faltar a la menor oportunidad.

Me gusta mi trabajo, mi escuela, aprecio a mis compañeros y alumnos, tengo ética profesional, pero eso no quita que a veces por mucho que trate de hacerlo bien, todo me salga jodidamente mal. Me canso, cometo errores, soy humana, y tengo derecho a ser imperfecta. ¡Crucifíquenme!

lunes, 21 de mayo de 2012

Todas las cosas que podría contarte...



Hay tantas cosas sobre las que puedo escribir, por ejemplo, sobre mi viaje para visitar a mi abuela de 95 años, que a pesar de que poco a poco su salud se va deteriorando, todavía sigue aferrándose a la vida como pocos, tanto que a pesar de su edad insiste en que nadie le ayude a caminar o se molesta con la sola idea de andar en silla de ruedas porque dice que aun no la necesita, que aun insiste en bordar servilletas y fundas de almohadas para regalarles a sus nietas aunque su cansada vista se lo dificulte, que lo que más le puede de estar en reposo es el hecho de tener que depender de alguien más porque ella aun siente que es capaz de cocinar, lavar trastes, limpiar y hacer cualquier tarea doméstica que le pongan en frente, de sus adorables consejos, a los 18: - "Estudia, forma una familia, cásate, eso es de muchachas decentes"  y yo: - "Ay abue ¿Quién piensa en eso? A los 25. -"Ya debes asentarte, tener hijos, pero cásate, eso hacen las muchachas decentes".Yo: -"Uy, abue, eso no está en mis planes, veremos en 10 años". A los 32: "Bueno ¿Y tú cuándo piensas darme un bisnieto?" Yo: -"este..este...", ahora ya no me dice nada, quizás para ella soy un caso perdido, jeje o de cómo la última vez me dijo muy preocupada: -"Cuídate hija, dios que te bendiga...y ya no bebas mucho"  y yo ¿Peeeeerdooón?!!!, al parecer mi abuela piensa que tomarme unas cervecitas de vez en cuando me convierte en una borracha perdida que debería ir de inmediato a alcohólicos anónimos, jajajaja. ¡Grande mi abuela!

Tal vez podría contar la historia de la gata polizonte, de cómo hubo que sedarla y como en consecuencia casi pierdo a mi adorada Luna de una insuficiencia cardíaca,  un "casi" oportuno que me evitó la pena de ir a la cárcel  y que mi rostro fuera conocido en todo el mundo como "la asesina de veterinarias", de cómo nunca volveremos a su consultorio y cómo desde entonces, aunque ya está bien, "Luna" ya no juega, ni come bien, ni se me acerca como antes,  tanto que siento que ya no es la misma gatita de antes de ese viaje y hasta he tenido pesadillas donde veo muchas gatitas blancas y me lleno de desesperación al no lograr  encontrar a la mía o luego de hacerlo me invade la incertidumbre de no haber tomado a la correcta. De cómo casi participo en una boda arreglada, no, la protagonista no iba a ser yo (aunque mi abuela que más quisiera) sino mi hermosa gatita, que la vieron tan linda que todo mundo la adoró y hasta querían emparentarla con otros ejemplares felinos o de cómo tuve que andar en plan "madre sobreprotectora y asfixiante" cuidando de su castidad o como últmamente me he dado cuenta que he estado hablando de ella a la menor oportunidad mientras ignoro descaradamente la cara de mis amigas que denotan precisamente eso, que les he estado hablando demasiado de ella, aunque debo confesar que también es un poco en plan "una sopa de tu propio chocolate" porque a todos nos ha tocado ser los amigos solteros que tienen que chutarse las interminables anécdotas de esos padres embobados con sus lindos niños, que adoramos, pero que a veces  rayan en la exageración. Tal vez debería contar de como esa familia, con la cual estaré en deuda por siempre por  cuidar a mi abuela de una manera que ni siquiera  mi hermana o yo podremos igualarlo, me trataron como siempre, como princesa, que regresé cargada de plátanos y tortillas hechas a mano, y en un descuido casi me convierten en ganadera...bueno por lo menos en la dueña de una vaca, una vaca pinta que es como la quiero yo.

También podría hablar de cómo perdí todo el dinero de mi renta por descuidada o confiada, y cómo con ello se fueron al caño mis planes para celebrar mis próximos 33 añitos, teniendo que decirle adiós con mucha pena a los go-cars,el gotcha, la celebración con típica comida mexicana, incluyendo tequila y cerveza al por mayor, rodeada de mis compañeros de trabajo al tiempo que Fher, mi director, nos cantaba como solo el sabe hacerlo  canciones de Ornelas y todas las que se nos ocurrieran, para luego irnos a continuar la fiesta al bar donde canta por las noches, así como la salida nocturna al día siguiente con mis amigas para ir a las camaroninas y hablar de tantas cosas que se suelen hablar cuando se reunen un grupo de mujeres con ganas de divertirse,  y hasta tuve que ver como se iba volando, aprovechando una bandada de pájaros, mi tatuaje del principito que tanta ilusión me hacía. Quizás podría hablar precisamente de eso, de mi costumbre recién adquirida de tatuarme cada cumpleaños...o algo así.

Algo que también podría resultar interesante sería contar sobre lo loca que he andado desde que terminó el mes anterior con la celebración del día del niño, las peripecias que tuvimos que pasar para reunir dinero para la celebración, los pleitos entre las madres de familia, al tiempo que tratábamos de no tomarlo con tanta seriedad, haciendo bromas entre nosotros del estilo: "pues, para la próxima que quieran pelear que nos avisen y les buscamos un salón para así poder cobrar y reunir más dinero a favor de la escuela"; o sobre cómo bromeando engañé a mis niños que los pasteles que les llevamos los profesores  para ese día los había hecho yo y cómo se resistían a creer, pero al final resulté tan convincente que pronto se corrió por toda la escuela  la voz de que yo hacía unos pasteles riquísimos, tanto que para la celebración del día de las madres alguna señora sugirió a una de mis compañeras que me contrataran como la pastelera oficial o cómo un niño amenazó con decirle a su madre que me buscará de madrina de pastel para los quince años de su hermana...jajaja ¡por el amor de dios, si yo a penas si sé utilizar el microondas!...bueno, sé hacer más que eso, pero de confesarlo, no podía lograr que mi compañera de trabajo, Candy, que se ha convertido en una buena amiga, nos consienta con sus platillos,  ni me hubiera pasado las vacaciones de semana santa comiendo comida congelada que ella me preparó o que desde entonces se ha vuelto una agradable costumbre reunirnos con todos los compañeros para pasar un buen rato entre comidas (preparadas por Candy por supuesto que tiene tan buen sazón que hasta unos frijoles saben a gloria),a veces también por Magda, cervezas y tequila patrocinadas por mí o Fher, quien también pone el ambiente deleitándonos con su voz, mientras yo soy feliz de que mi casa sea oficialmente el centro de reunión y cómo todos quedamos tan contentos que ahí mismo hacemos planes para la siguiente reunión, de tal suerte que todos los fines de semana hemos tenido algo que celebrar y a veces hasta a media semana.

Podría quizás contar de lo mucho que me divierto con mis alumnos, de todas las cosas graciosas que suelen decirme que me hacen reír tanto que hasta me duele el cuello, de las veces que me cambian el humor en un instante cuando me dicen cosas dulces que me vuelven a poner las pilas, de cómo me gusta que se emocionen porque les llevo helados o les invito refrescos en los días calurosos, de que a veces me siento insegura con su aprendizaje pero luego me sorprendo al comprobar que me han comprendido muy bien el contenido abordado o como también a veces me desespero cuando les llevo materiales, diversifico actividades o hago tantas cosas que nada más me falta pararme de cabeza y al final, como a los sartenes de teflón no se les queda nada (jeje), o de cuánto detesto las manualidades y cómo para la celebración del día de las madres, al final tuve que improvisar algo para tener un detallito con ellas, y para mi sorpresa quedó mejor que si lo hubiera planeado. Y es que siempre he dicho que las manualidades son una manera cara de hacer basura, a menos que se tenga muchísima habilidad, yo las odio,  no son lo mío, me esfuezo y me quedan bien, pero  si por mi fuera las dejaría fuera de la escuela (a las manualidades no a las madres),  por  supuesto que no puedo ni sería ético hacerlo, por eso aunque en mi interior reniego siempre terminamos haciendo algo para las madres. En ocasiones hasta me he desvelado por hacerles un detelle para la celebración, porque me siento mal que si no lo hago, no sé, siento que los regalos de los niños, la comida y los números artísticos de los están bien, pero hace falta algo que le de calidez, algo que le diga a las madres que os maestros también les apreciamos, aunque a veces siento que a ellas les da igual, que no valoran el esfuerzo que hacen los niños, ni los maestros, que en lugar de emocionarse con la participación de sus hijos, van a criticar a la otra madre por no haber hecho un mejor disfraz, cómo baila el niño,  las habilidades artísticas del maestro, si les dieron un buen regalo, si la comida  fue suficente o de su gusto,  etc, etc. A mi eso realmente me desmotiva,  por eso al final, siento que pierdo el tiempo, que mis desvelos son inútiles, porque esa rosa que les he estado haciendo, ese macetero, ese número al que le hemos invertido tiempo y esfuerzo no va a ser apreciado...y no exagero, hay madres que no se tomaron el tiempo para ir a ver a sus niños declamar esa poesía a la que tanto empeño le pusieron. A veces por eso es difícil motivarlos, porque saben que sus madres no van a ir...y yo me pregunto, si a ellas no les interesa, porque en verdad no es que tengan algo más importante que hacer, simplmente no les interesa, ni siquiera asisten a las reuniones ni cuando se les cita para hablar del aprovechamiento de sus hijos, las únicas veces que van es si se trata de algo relacionado con el programa Oportunidades que es un apoyo que les da el gobierno a las familias de escasos recursos para apoyar la educación de los niños, entonces si se les cita 20 veces y en la madrugada, ahi están porque hay dinero de por medio, si para nosotros implica perder tiempo, tiempo que podemos dedicarle a la enseñanza de otros contenidos, si al final implica un gasto, porque aunque nosotros tratamos de que gasten  lo menos posible (ahora para celebrar el día del niño y de la  madre solo se les pidieron diez pesos y lo demás se consiguió mediante gestiones con diversas autoridades, y en mi caso no gastaron en nada en material o en trajes para los niños porque todo lo hice con material que había en el salón y declamaron usando su uniforme) al final se quejan del gasto (aunque el apoyo que les dan es precisamente para los gastos escolares de los alumnos), si a nadie parece importarle verdaderamente, por qué seguimos haciéndolo...tal vez porque si se hace protestan pero si no se hace  son capaces de lincharnos, asi de simple...

Ahora mismo hay un dejo de amargura en mí, pero así es como me siento, trato de no estar predispuesta con los padres, intento ver desde su punto de vista, pero a veces es difícil, es como estar predicando en un desierto. A veces me pregunto si no seré yo, que estoy más decepcionada de los padres de lo que acepto. Tal vez para otros sería mejor así, tener padres que no den lata, porque los míos ni para bien ni para mal, aunque unos si que están ahí al pie del cañon, son los que salvan el honor de los padres y hay otros (afortunadamente pocos) que sólo van a quejarse, a justificarse, a echarnos la culpa del poco aprovechamiento de sus hijos,  a comentar a espaldas del maestro, pero que por lo menos al final están ahi, haciendo acto de presencia, pero esos que ni para bien ni para mal, me desesperan. Al final, aunque trato de que no influya en mi trabajo debo confesar que siento que los padres no valoran nuestro esfuerzo, ni apoyan ni nada, ni siquieran son agradecidos, que lo único que quieren es que sus hijos saquen buenas notas y que los maestros no les molesten para nada. Otras me digo que probablemente es mi actitud, que estoy predispuesta, que debo mejorar mi manera de relacionarme con ellos...luego me doy cuenta que  todos los compañeros se quejan del mismo mal y ya no sé que pensar. A veces, los padres, esos que parecen no enterarse de nada tiene gestos bonitos, como hacerle una fiesta sopresa a los maestros por su día, que en México fue precisamente el día 15 de mayo, también me ha tocado esa parte. En esta ocasión, mis alumnos por ejemplo me llevaron unos cuantos regalitos, más que el valor de lo que me dieron (chocolates y bombones), lo que valoro es  que se acordaran, que ocuparan  el poco dinero que les dan para comprarme un obsequio. A una de mis compañeras una madre le hizo una Carlota, a otra le regalaron rosas, a otro  tarjetas, calcetines, desodorantes y cositas asi, icluso tres madres del grupo de sexto grado nos celebraron a todo el personal con un rico desayuno, esas madres son así, cualquiera que sea el maestro que les toqué a sus hijos, siempre le celebran el cumpleaños y el día del maestro. Esos detalles, hacen que se borren los malos recuerdos.

Hasta podría hablar de mi reciente paseo a un bioparque en el estado de México que organizó la esposa de Fher, mi compañero, de las diez horas de viaje, y lo bien que la pasamos con Candy y la pequeña Candy, una niña con una eterna sonrisa y unos preciosos ojos grandes y verdes. De la ilusión que nos hace llevar a nuestros alumnos ahi, de como estamos gestionando para que los políticos que andan en plena campaña nos obsequien el viaje o  tal vez, podría exagerar contándoles como con todo el ejercicio realizado regresé casi, casi con piernas de supermodelo...o hasta el cuerpo, porque siendo sinceros, la cara ya la tengo, jajajaja. También podría hablar de mi modestia (jeje) o de mi recién adquirida actitud de no tomarme en serio casi nada, ni siquiera  a mi misma, y con esto quiero decir, mi rechazo a hacer de mi vida un drama constante, por muy mal que estén las cosas en mi vida diaria, tanto que ni siquiera quiero hablar de ello en el blog,  de cómo siento que mi incapacidad de sufrir se agotó hace algún tiempo y cómo ahora ando con una actitud "zen" que muchas veces me deja asombrada, no es que no me afecten las cosas, es sólo que me afectan por un período de tiempo muy breve, tan breve que a veces ni tiempo me da llorar, que al final termino  repiténdome esas palabras tuyas de "anda, demuestra que te encanta sufrir, que esto que te pasa te queda que nikelado, ¡espabila, pequeña, que no eres en el mundo la única que sufre!", luego me dejo de dramas, analizo las cosas con mayor detenimiento y trato de encararlas con toda la madurez posible.

Ya poniéndome en plan soplón, podría hasta contarte cómo van mis planes de ese tour europeo que pienso realizar en verano si no se me presenta algún contratiempo, de lo ilusionada que estoy y como me paso muchas noches revisando páginas de agencias de viajes, comparando itinerarios, convirtiendo divisas de euros a dolares, de dolares a pesos, haciendo cálculos y demás. De cómo mando mi dieta a freír espárragos y cómo la vuelvo a retomar, tanto que una amiga sin intención ha hecho un chiste tipo "era tan gorda tan gorda que para dejarla volar en avión la pusieron a dieta", de cómo hemos dejado de ser amigas... jajaja, no es cierto. De la ilusión que me hace conocer a mi amigo Mikel, ese con quien durante tres años nos hemos estado escribiendo mails casi cada semana, ahora cada mes, pero que aun así nos seguimos contando todo; de todos los planes que tenemos pendientes, como ir a tomarnos unas sangrías, recorrer el rastro, el palacio de cristal y todos los bares de Madrid, ir al casino y aprovechar para tomarnos una buena copa de Cava o recorrer los jardines de Aranjuez, tal vez hacer todas aquellas actividades terminadas en "ing" de las que tanto hemos hablado, de ese encuentro con nuestra amiga "Mary", de las ganas que tengo de canjear esos abrazos, besos y apapachos virtuales que nos hemos enviado o de llevar ese billete de 20 pesos para que me enseñe a formar "te amo" con él como alguna vez me prometió o yo de darle el billete de 50 pesos que confundí poniéndole que sería de 50 besos, de cómo luego de contar esto tengo que aclararle a mis amigas que él tiene novia y que sólo somos amigos, amigos de verdad, para que dejen de armarse películas románticas en la cabeza o dejen de pensar que el hecho de que siempre he manifestado el deseo de vivir en España esté relacionado directamente con esas amistades, tanto que hasta me digan que tienen la corazonada de que no voy a regresar de este viaje, imagino que piensan que como buena película romántica, un europeo quedará prendado de mi belleza e inteligencia y no me dejará regresar a México si no es con un anillo en la mano y papelito firmado, alguna hasta me ha dicho: " es que tú no sabes, pero la piel morena vuelve locos a los europeos" , por supuesto luego de la seriedad con la que me lo dijo todas terminamos botadas de la risa. Quizás debo disculparme a nombre de ellas con todos los europeos que puedan llegar a leerme, pero en su defensa tengo que decír que deben ser reminiscencias de la historia de "La Malinche" que se les ha quedado grabado en el código genético, que probablemente de niñas vieron demasiadas veces Pocahondas o es  que se mueren por verme con feliz con una pareja, aunque yo no dejo de tener esa sensación de ser una especie de cazador o depredador en busca de inocentes animalitos, ¡oiga usted, que no estoy tan desesperada!...bueno, eso creo...pero por si me equivoco y resulta que mis amigas son grandes pitonisas, mejor me pongo a dieta, jajaja....otra cosa que me preocupa es que eso de que tienen la sensación de que no voy aregresar sea más bien una premonición estilo "Destino Final" u "Hostel" y teman decírmelo abiertamente a sabiendas que me sé al dedillo las mencionadas películas, xD.

Ya poniéndonos en un plan más serio, podría contarte de cómo a veces me siento como si estuviera tirando palabras al aire, sin ser verdaderamente escuchada, y amenaza con volver esa sensación que hace tiempo sentía desterrada de mi vida, esa sensación de profunda soledad, de estar rodeada de gente pero completamente sola, de no tener un cariño verdadero. Trato de poner buena cara, de no caer en ese estado dramático de "nadie me quiere, todos me odian, mejor me como un gusanito" porque sé que no es así, y a veces me siento mal por sentirme así, sin verdaderos amigos, porque también es cierto que en los momentos difíciles mis amistades ha estado ahí brindándome su apoyo, aunque sea a la distancia, pero sucede que en el día a día no siento queocurra así. He tratado de cambiarlo propiciando yo las situaciones y siempre lo pasamos bien, pero a veces me embarga la tristeza porque siento que cuento más con mis compañeros de trabajo que con mis amigos, que con ellos hacer cosas no resulta tan difícil, que no tengo esa sensación de que casi necesito concertar cita, ser yo la que invita o la que siempre hace los planes, pero es inevitable, sobre todo cada vez que se acerca mi cumpleaños y aun sigo deseando secretamente esa fiesta sorpresa, mientras sigo dicéndole a los demás que no me importan tanto los cumpleaños para disimular el hecho de que nada sucede si yo no lo planeo. A veces me pregunto si tal vez  se debe a que no soy tan buena amiga como creo o si en realidad somos menos amigos de lo que pienso, si el tiempo y la distancia han erosionado nuestra amistad, si tiene que ver con mi persona, con la personalidad que muestro al mundo, porque también con mi familia es así, a pesar de que yo siempre trato de festejarles sus cumpleaños, de hacerles sentir que no me olvido de ellos, el día de mi cumpleaños todos parecen olvidarlo o quizás piensan que no me importa, que como yo tengo mejores ingresos, no hay nada que ellos puedan darme o nada que yo necesite, como si eso realmente me importara. Me pregunto si no me estaré mostrando demasiado autosuficiente, demasiado fuerte, tanto que las personas parecen creer que no necesito afecto, que como dices tú, yo también me espabilo sola, aunque es verdad que lo hago, esa afirmación no es totalmente cierta, porque también necesito que me mimen aunque a veces haga como suele hacer mi "Luni", que pretende que no quiere ser mimada y luego termina en la cama acurrucada junto a mí sin que nadie la llame. Luego, regreso a mi vida diaria, desecho esos pensamientos y vuelvo a estar bien, verdaderamente bien, hasta otro cumpleaños en que se me escapan de nuevo mis demonios, como si de una caja de Pandora se tratara.


Podría escribir de todas esas cosas, pero sabes, al final de lo único que tengo deseos de hablar es de ti, de nuestra historia, de cuánto te quiero, de cuánto te estoy extrañando, de ti, de ti y sólo de ti...intento no hacerlo aunque me es dificil evitarlo, porque no quiero que este blog se vuelva un santuario dedicado a ti,  ya hay en mis laps, en mis libretas de notas, en todas partes demasiados escritos sobre ti, hasta existe un blog más personal (que es como mi diario on line, un sitio solo para ti y para mi) donde acudo para desahogarme sin tener que aturdir a los demás hablando de ti. Por eso  prefiero no escribir, porque ya ocupas demasiados espacios de mi vida, porque ya te he dedicado muchas entradas incluso en este,  tantas, que no quiero que también termines apropiándotelo, pero lo cierto que son precisamente esas entradas las que más me gustan, porque en ellas pongo todo mi corazón, porque son esas en las que siento que a pesar de hablar de ti, es donde mejor  hablo de mi y plasmo quien soy yo verdaderamente, lo que siento y pienso, mis sueños, mis ilusiones, mis temores, por eso sé que tarde o temprano habrá más entradas aquí sobre ti, aunque trate de evitarlo, porque tratándose de ti soy débil y todo lo que mi parte razonable me dice se va por el caño, ignorando también a esa vocecita en mi interior que me repite constantemente lo que decía Samantha en la película "Sex and the city", eso de tener la sensación de que me estoy  perdiendo, permitiéndome pensar más en ti que en mi misma.

jueves, 29 de marzo de 2012

Juguemos a leer


Mañana, uno de mis alumnos acudirá a un encuentro de lectores, donde  se reunirán niños de  aproximadamente 30 escuelas a compartir sus experiencias con la lectura. Para elegir quién participaría, todos los alumnos del grupo pasaron a leer  frente a sus compañeros,  y  luego sometimos a votación quién iría en representación del grupo. El niño selecionado tenía que escribir  un texto sobre su experiencia como lector. Debo confesar que como he andado muy presionada de tiempo, le pedí que lo escribiera, me lo mostró en dos ocasiones, le hice algunas sugerencias y luego se me olvidó por completo  volver a revisar el texto final, hasta hoy que debíamos pasarlo a computadora y estabamos a 15 minutos de la hora de salida.  Me estresé mucho porque pensé que tendría que hacerle tantas correcciones que terminaría siendo más un texto mío que de él, pero me sorprendió  gratamente, pues salvo algunas correcciones ortográficas, un párrafo que hubo que cambiar de lugar y una que otra idea que  se le ocurría mientras lo transcribíamos, escribió un texto que me pareció muy bonito, me causó ternura, pero sobretodo que ha superado mis expectativas, por ello he querido compartirlo. Tal vez haya a quien no le parezca tan extraordinario, pero cuando tomamos en cuenta que hay adultos que no son capaces de escribir con coherencia un texto de cinco líneas, que él haya redactado una cuartilla, me parece un gran logro y esta es mi manera de reconocérselo, permitiendo que alguien más lo lea. Ahora mi meta será que por lo menos el 80% de mis alumnos al terminar el ciclo escolar puedan redactar así, aunque para eso necesitaría que todos los padres de familia apoyaran a sus hijos de la manera en que lo hace la madre de este niño.
                          
"MI EXPERIENCIA CON LA LECTURA.

Cuando iba en 3° de kínder mi mamá me enseñó el abecedario hasta que me lo aprendí. Luego, me compró un libro que se llamaba “Juguemos a Leer”; estudiábamos todos los días hasta que aprendí. Cuando entré a primero de primaria yo ya sabía leer y mi maestra me ponía a dirigir el programa de honores a la bandera y a veces, me ponía poesías. 

En segundo de primaria,  mi maestra me encargaba poesías porque yo ya sabía leer, pasaba a leer en voz alta delante de mis compañeros, a veces también leíamos en equipos y la maestra nos ponía una calificación a todo el equipo, mi equipo siempre tenía buena calificación porque todos nos esforzábamos por leer mejor, también nos daba lecturas para que leyéramos y  luego platicábamos acerca de la lectura o contestábamos preguntas. Cuando organizamos nuestra biblioteca, la maestra nos mostraba el libro y todos fuimos opinado dónde íbamos a colocar los libros, hicimos secciones como: Cuentos, Animales, El ser humano y la salud,  eran más pero esas son las únicas que me acuerdo. El cuento que más me gustaba era "Hally Tosis", pero ya no lo tenemos, bueno, lo tenemos pero ya no podemos leerlo bien porque un compañero se llevó el libro y no lo cuidó.

Cuando entré a tercero, me tocó la misma maestra y el mismo salón de segundo, volvimos a organizar la biblioteca en secciones: literarios, informativos, instructivos y de consulta que es donde van los diccionarios. También las maestra nos leyó su libro favorito, "El principito", todos los días comenzando las clases nos leía un capítulo, luego comentábamos con todo el grupo y escribíamos lo que recordábamos del cuento, para hacer un librito y compartirlo con otras personas, también haciamos dibujos. Lo que más recuerdo de ese libro son los baobabs que destruyeron el planeta del perezoso.  Luego nos dieron un librito rojo que tiene como 200 lecturas, y cada mañana o antes de salir de clases leemos o nos lee la maestra un texto, aunque desde hace algunas semanas ya no lo hemos hecho. Los libros que más me gustan ahora son: La Casita de Chocolate, La niña que tiene sombra de niño y El Mundo está lleno de bebés. Ahora me estoy esforzando porque la maestra me dijo que voy a participar en un encuentro de lectores, por eso leo mucho más, casi a diario le leo a mi mamá en voz alta porque quiero mejorar mi lectura y ser mucho mejor leyendo. A mi me gusta leer  porque me divierto y me divierto leyendo las historias que son así como  “La Niña que tenía sombra de niño”.

Ahora escogí para compartir con los niños del encuentro de lectores el libro que se llama “Mi Isla Herida” porque el nombre me pareció interesante, y cuando lo leí me gusto mucho como relataba la historia de la isla donde vivía una niña y cómo se deben ir de ahí porque su isla poco a poco va a ser devorada por el mar debido a que por la contaminación los polos se están derritiendo.

Así he venido leyendo hasta ahorita. Los libros que leo en mi casa son: Caperucita, Los Tres Cerditos, Blanca Nieves, La Cenicienta,  El Sastrecillo Valiente,  todos son cuentos, porque en realidad, lo que más me gusta leer son los libros de cuentos."

 LUIS DANIEL                                        3° GRADO
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