jueves, 11 de septiembre de 2014

Isabel

¡Niña tonta! ¿Qué no sabías lo mucho que todos te queríamos? ¿Lo valiosa e importante que eras? ¿No sabías todo lo que habíamos soñado para ti? ¿Por qué no pensaste en el vacío que dejarías, en el dolor que tu ausencia nos causaría? Estoy tan enojada contigo ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¡Maldita sea! ¿Por qué?  ¿Cómo que la vida no tiene sentido? ¡Cómo demonios no va a tenerlo!  Si lo tenías todo para labrarte una maravillosa vida: Inteligencia, belleza, salud, amigos, juventud, y lo más importante, unos padres amorosos y una familia con la que siempre podías contar.
 
¡¡Cómo no va tener sentido la vida si apenas tenías 14 años!! ¡Si no conocías casi nada de ella!¡Dios, si allá afuera había un mundo maravilloso que a penas estabas descubriendo, si lo que conocías, lo que habías vivido era solo una pequeñísima parte y lo mejor estaba por llegar!
 
No sabes el dolor que siento al pensar en la desesperación, el vacío o la enorme tristeza que debiste de haber albergado en tu corazón para tomar una decisión como esa. No puedo imaginar qué puede orillar a alguien tan joven como tú a dañarse de esa forma, a rendirse así ante la vida. Me parece tan difícil de creerlo, siento como si esa llamada que no cesa de martillar en mi cabeza fuera  solo el vago recuerdo de una pesadilla, que no es verdad, que he entendido mal, que cuando vaya a visitarlos saldrás a recibirme como siempre...pero luego tengo esta sensación vértigo y me doy cuenta que todo es real y los recuerdos se me agolpan y de nuevo otra vez se me hace imposible de creer que tú, precisamente tú, has tomado esa decisión. No paro de pensar en que tal vez solo fue un arrebato y en el último minuto te arrepentiste... pensarlo me duele demasiado, porque estoy convencida de que no es algo que hayas estado considerando mucho tiempo atrás. Es que no comprendo cómo has podido pensar en hacer algo así, en ese mundo tan ajeno a la crudeza de la vida como el que vivías ¿Por qué? ¿Por qué ¿Por qué? ¡Qué difícil es aceptar algo que no se comprende!
 
Si tan solo te hubieras acercado a alguien te habrías dado cuenta que aunque la vida a veces se torna difícil vale la pena vivirla, que lo que hoy parece gravísimo con el paso del tiempo uno descubre que no lo era tanto, que lo que parece que no tiene solución, cuando pedimos ayuda suele resolverse con facilidad,  que cualquier herida, incluso las que provoca el desamor, terminan por sanar con el paso del tiempo, que a veces, cuando el peso de la vida resulta demasiado difícil de sobrellevar uno solo tiene que parar a descansar pero jamás rendirse. Mi niña, si tan solo te hubieras acercado a tus padres, a tus tíos, primas, amigos, a mi, a todos los que te queríamos te habrías dado cuenta que tu vida era demasiado valiosa como para truncarla como lo has hecho.  
 
 No puedo dejar de pensar en todo lo que no vas a conocer, en todo lo que no vas a experimentar, en todas las primeras veces que todos hemos vivido y viviremos y que tú te perderás.
 
 Nos has  dejado a todos con un gran dolor en el alma y tratando de recordar  la última vez contigo: la última vez que te vi, la última vez que te dije algo, el último obsequio, el ultimo abrazo que te di, el último pensamiento que te dediqué antes de saberlo. Jamás, ni en mil años se me habría ocurrido que sería la última vez.
  
Mi querida Isabel, te voy a echar mucho de menos. Ahora quién nos volverá locos con su parloteo o nos aturdirá con su música, quién molestará a tu querido hermano, quien nos hará reír con sus ocurrencias o nos contagiará con su risa, con quién compartiré mi amor por lo gatos, quién esperará ansiosa mi llegada para ver que obsequio le he llevado. Niña vanidosa, niña coqueta, niña bonita, aunque a veces no te entendía, aunque a veces era evidente la brecha generacional, yo te quería y sé que eso lo sabías, lo que  quizás no sabías era que al marcharte te llevaste contigo, la luz, la alegría y un pedazo de nuestro corazón.

domingo, 15 de junio de 2014

Cuentos de un país de la patada

 
 
En un país de la patada de cuyo nombre no quiero acordarme, existía un pequeño pero poderoso aparato que tenía sometidos a sus habitantes. Tan poderoso era, que dictaba las leyes de ese país, decidía cuando se podían reunir las familias, la hora de dormirse, la manera en que debían vivir las personas y hasta educaba a los niños.
 
Los habitantes de este pueblo, a pesar de encontrarse tiranizados por semejante artefacto, vivían gustosos trabajando como hormigas y hundidos en la pobreza, porque a pesar de ello, todos tenían la suerte de contar con una réplica de este peculiar aparato al que podían contemplar extasiados al terminar sus labores y así olvidar sus miserables vidas.
 
En este país estaba prohibido dejar de trabajar para salir a protestar por las injusticias que ahí ocurrían, so pena de ser despedido, encarcelado, vapuleado, denigrado y hasta asesinado por tan criminal acto ¡¡ Cómo se les ocurría desestabilizar la economía, causar caos en los medios de transportes, dar mal aspecto a las calles, contaminar, no pensar en el bienestar de los niños y hasta dejarlos sin clases, pero sobre todo criticar a "papá aparato" solo para defender sus derechos !! ¡Flojos!¡Anarquistas!¡Criminales!
 
Sin embargo, todo se paralizaba por un juego de futbol, pues para la gente de ese país, su bienestar, su dignidad, su futuro, no dependía de un país democrático sino de su valiente aunque mediocre selección. Cuando estos "valerosos" hombres jugaban, el mundo se detenía y nadie protestaba ni llamaba flojos a los demás, ni les importaba el bienestar de los niños,  ni la violencia en sus calles, ni la falta de oportunidades, ni la pobreza, ni la corrupción de sus gobernantes, NADA, pues en ese momento todo en el universo se acomodaba, todo en sus vidas estaba bien,  porque... ¡¡Caray, jugaba la selección!!

miércoles, 7 de mayo de 2014

Cuarto mensaje en la botella: Estamos todos bien

Querido D:


Si lo sé, hace ya mucho tiempo que no te escribo. Podría decirte que he estado muy ocupada y no te mentiría, pero siempre por muy ocupada que esté, encuentro un espacio para las cosas que realmente quiero hacer. Así que no, no tengo excusas, solo puedo decirte que de repente, me he concentrado más en las cosas que suceden en mi isla, que en recordar aquellos días que compartimos y que, aunque todavía te sigo extrañando de vez en cuando al contemplar un atardecer, ya no me pone triste el que hecho de estar separados por este inmenso océano. Aun te quiero, eso lo tengo muy claro, pero sabes, sucede algo muy curioso, desde que dejé de llevarte conmigo a todos lados, desde que ya no me alejo del ruido para pensarte, he descubierto que no estoy sola ¿Puedes creerlo? hay otras personas aquí!! Esta isla solitaria, ya no es tan solitaria, a pesar de que sigue teniendo solo un habitante. Tengo que contarte que he descubierto sobrevivientes de diferentes naufragios en islas cercanas, y hemos comenzado a juntarnos para hacer cosas...incluso uno...bueno eso te lo contaré en otra ocasión, por ahora solo puedo decirte que lo estoy disfrutando.
 
Hace un par de meses te eché mucho de menos, estuve tan triste como en ese poema de Auden que sabes que me gusta. Y hubiese querido construir una nave para salir a buscarte, hasta pensé en venir a escribirte otro mensaje, pero siempre me detuvo el no poder responder ¿Para qué? Al final, no sé cómo ni de dónde, pero encontré la fuerza para enfrentarme sola a mi más grande temor vuelto realidad.  Ya estoy bien, estamos todos bien. Y se me nota. Me han preguntado que si estoy enamorada, porque no paro de sonreír, porque me notan un cierto brillo en la mirada, porque me arreglo más, porque no dejo de hacer cosas, porque siempre estoy planeando o haciendo algo nuevo. Quizás si lo estoy, de mi vida, pues luego de lo ocurrido me siento fuerte, tranquila, sin preocupaciones, creo que si ya enfrenté lo más triste, a lo que más temí por tanto tiempo y lo soporté, lo que venga podré afrontarlo también con entereza. Quizás es eso, estoy radiante porque ya no tengo miedo y puedo ver el futuro con mayor optimismo.
 
Así que si, estoy bien. No debería, dado lo que me ha sucedido, no sé como sobrevivo sin mi brújula, sin mi ancla, sin la mitad de mi corazón... creo que en el fondo, una parte de mi no está bien, no creo que esto me pase pronto, sé que nunca volveré a ser la misma, pero tengo claro que la vida sigue, aunque por ahora tendrá que esperarme un ratito a que de vez en cuando me detenga a tomar un poco de aire, y  no sé como explicarlo, pero es precisamente la razón para estar triste el incentivo para tratar de estar bien, lo prometí.
 
Quisiera contarte de todos los lugares que últimamente he visitado, pero entonces este mensaje quedaría demasiado largo, solo puedo decirte que visité lugares donde todo parece estar hecho de plata, que inicié un pequeño negocio a partir de esta visita, el cual marcha muy bien (no sé, tal vez algún día, si las cosas siguen en esa dirección, me alcance para construirme una nave y salir de esta isla, xD), visité pirámides, recorrí canales en trajineras, viajé en globo (tal vez en un par de meses pueda lanzarme en paracaídas), nadé, reí, canté, lloré de tristeza y de felicidad, hablé sin parar por horas, ¡Cociné!, me subí a ruedas de la fortuna y teleféricos, me enfrenté con dinosaurios y brujas malvadas, y muchas cosas más (si, también trabajé, estudié, tomé cursos, etc, etc). Sé que te habría gustado acompañarme...aunque tú siempre vas, aun sin ser invitado ¡Menudo polizonte estás hecho!



Bueno, tengo que despedirme porque ya es de madrugada y debo ir a dormir. Saludos desde mi isla ya no tan solitaria.


                                                Con cariño

                                                                 V.

lunes, 17 de febrero de 2014

Cosas que odio

ODIO:
  1. Que las cosas ricas o divertidas sean perjudiciales y las sanas insípidas, aburridas  o imposibles de lograr.
  2. La gente que no para de hablar en el cine.
  3. Que cuando más se necesita un taxi no pase ninguno o todos vayan ocupados.
  4. Que hacer ejercicio duela horriblemente.
  5. Que cuando trato de arreglar algo, me obsesiono tanto con ello que termino dejándolo inservible.
  6. Que las cremas tengan esa consistencia grasosa que hace que me se sienta pegajosa cuando hace calor.
  7. La gente que hace chistes escatológicos, en especial, cuando estoy comiendo o las que describen cosas asquerosas con lujo de detalles a pesar de ver nuestras caras de asco.
  8. Que me saquen sangre, pero más que la enfermera no me haga caso cuando le digo que de ninguno de los lados donde intenta sacarme sangre han podido hacerlo, que no es la primera en intentarlo, y al final solo hay dos puntos de donde es posible. Que solo me hagan caso cuando me ven molesta.
  9. Que algunas personas necesiten verte enojada para tomarte en serio.
  10. La chicas que hacen voz de niñitas cuando están con sus novios (¿estaré amargada?)
  11. Los "uno más que tú". Esa gente que si tú cuentas que hiciste algo, ellos no solo ya lo hicieron sino que lo hicieron mejor.
  12. Quedarme dormida en las mañanas y que se me haga tarde.
  13. La gente que te trata como tonta cuando preguntas algo que no sabes.
  14. Las personas que trabajan atendiendo al público y se molestan cuando les pides que te atiendan.
  15. La gente que no responde cuando le saludas.
  16. Planchar
  17. Hacer filas.
  18. Que los zapatos más bonitos tenga tacones imposibles de llevar.
  19. Que la ropa más bonita solo venga en tallas pequeñas o que sea demasiado costosa.
  20. Que se me enrede la lengua cuando tengo que pronunciar una palabra en inglés frente a alguien, por más sencilla que esta sea.
  21. Echar a perder las cosas a los pocos días de comprarlas.
  22. Que la ropa que más cuido, sea la primera que accidentalmente se eche a perder.
  23. La gente que se adjudica el trabajo de otros.
  24. La gente mustia, esa que va de "buena" por la vida, pero no porque verdaderamente lo sea sino porque finge serlo. Esas a las que le faltan tamaños para decir las cosas que piensan de frente y solo son capaces de hacerlo a espaldas de los demás.
  25. La gente floja que antes de tomarse el tiempo de investigar, prefiere quedarse con la duda o esperar a que alguien más lo haga por ella. 
  26. La gente que "le carga el muerto" a los demás. Esos que si descomponen algo, lo medio arreglan o lo ocultan para que sea otro el que tenga que lidiar con las consecuencias.
  27. La gente que te echa a perder las cosas y no te dicen o lo más que hacen es reírse "por la gracia", sin siquiera pedirte disculpas, y si les dices algo, se hacen las ofendidas.
  28. Tener que levantarme temprano.
  29. Que ejercitarme no sea lo mío.
  30. Ser tan vaga y perderme por mucho tiempo de mi blogcito, xD.

jueves, 17 de octubre de 2013

Plan maquiavélico para sobrevivir en época de crisis

 Paso 1) Conseguir uno o dos millones de amigos en Facebook.

Paso 2) Pedir 1 peso a cada uno de ellos para una buena causa.

Paso 3) La buena causa es "que Sofí pueda dejar este país que padece narcolepsia y emigrar a Alemania, lo que viene a ser un país del "primer mundo".

 
Paso 4) Establecerme en Alemania.

Paso 5) Ya establecida, mandar por mi familia y mis amigos de la vida real, y ponernos hasta las chanclas de cerveza, jejeje



Me cae que es un plan...
 ...Aunque como esto urge y eso de conseguir 2 millones de amigos en Facebook es muy tardado, mejor aprovecho las manifestaciones para pedir la colaboración de mis compañeros maestros, y así uno a uno emigraremos y ¡¡¡¡CONQUISTAREMOS EL MUNDO!!!! ¡¡¡¡Muahahaha!!!!

jueves, 3 de octubre de 2013

Mi gatoperro.

 
Tengo una mascota un tanto extraña y peculiar. Generalmente se hace pasar por una dulce y linda gatita para engatusar a todo aquel que se le acerca (así fue como consiguió que yo, la que juraba que nunca volvería a tener una mascota en la vida, quedara prendada de ella). Y es que ese miradita de gatito desvalido es su mejor arma, por supuesto, ella lo sabe y se aprovecha, hasta creo que cada vez que alguien expresa ¡Ay, qué linda! ella se vuelve más y más engreída. 

Mmmmm, pero no, a mi ya no me engaña con esa pose de gatita dulce, a los pocos días de adoptarla comencé a sospechar que era solo un disfraz, aun así me mantuvo despistada mucho tiempo, sin embargo, últimamente ha sido descuidada y he podido ver  lo que esconde bajo ese disfraz...
 
¡Es un gatoperro!


Mi gatoperro disfrazada de Husky Siberiano

Mi gatoperro adora morder. Me muerde cuando tiene hambre y me muerde cuando está satisfecha.
 
Me muerde cuando soy encimosa y la obligo a que me deje abrazarla, y me muerde también cuando la ignoro.

 
 Me muerde despierta y también cuando duermo... y creo que hasta cuando duerme sueña que me muerde, porque esa carita de satisfacción no puede ser sino por ello.

 

 Pero mi gato perro no se limita a moder Sofis, también muerde zapatos, bolsas, sofás, cojines, ropa, cables de aparatos electrónicos...¡en fin, todo lo que se cruce en su camino es suceptible de ser mordido! por eso es que creo que mi gatoperro es también un poco biónica: una mezcla de trituradora-aspiradora y supervisor de instalaciones eléctricas..



 
Mi gatoperro es también un poco crítico musical. Cuando comienzo a cantar cerca de ella, es posible que ocurran 3 cosas:
 
1) Que despierte de su siesta y ponga cara de querer asesinarme...



2) Que me saque la lengua y me abuchee en lenguaje gatoperril


                                       

3) ...o que directamente me calle de un zarpazo.


Mi gatoperro también es un poco faquir; cuando era pequeña se tragó una aguja y hace poco repitió la hazaña, lo cual me hace pensar que: o yo soy un desastre con patas o ella es una mezcla de Magneto con Samantha, la bruja de "Hechizada", porque de otra manera no me explico de dónde salen tantas agujas.


 


 Pero lo peor del caso, no es que yo crea tener un gatoperro o que ella se lo crea...¡no, lo peor es que además haga alarde de ello!!!! xD.





¡Jejejejeje!






 

sábado, 14 de septiembre de 2013

La señorita con vida de ensueño

Mi querido Sabelotodo:


"¿Qué es de tu vida, la señorita con vida de ensueño?" preguntabas en el mensaje que recibí ayer por la madrugada, mientras hacía guardia en el campamento que los maestros instalamos en el parque de la ciudad para protestar por las violaciones a nuestros derechos.

No me di cuenta de tu mensaje hasta que llegue a mi casa por la noche, hace mucho que ya no estoy atenta al teléfono, hace mucho que dejé de esperar tus mensajes y desde hace unas semanas, mi vida, mis pensamientos, mis escritos, mis tardes libres, mis noches de desvelo, mis días bajo la lluvia o el sol, toda mi energía, son para esta lucha, para seguir en este campamento manifestando mi inconformidad, y cuando no estoy ahí, para difundir mi sentir, mi pesar o para defendernos de todas las mentiras que los medios siguen difundiendo, para ir a mi escuela a ver a mis alumnos, a revisarles tareas y a dejarles nuevas actividades. No tengo tiempo ni siquiera para llorar por desamor, así que no vi tu mensaje, hasta muchas horas después.

Cuando lo leí, más que alegría sentí pesar por tus palabras ¡Qué lejos esta mi vida de ser una vida de ensueño! ¡Qué lejos estás tú de mí y que poco me conoces, que poco sabes de mi vida para pensar que tengo una vida de ensueño! y sin embargo, por un momento pensé en contestarte, en contarte, sentí deseos de hacer de ti mi roca, mi fuerza, las alas bajo las cuales me cobijo cuando todo va mal ¡Qué ganas de dejar de ser fuerte, de dejar de ser quien le levanta el ánimos a mis compañeras cuando titubean! ¡Qué ganas de perderme por unas horas de todo esto contigo! ¡Qué ganas de darme la oportunidad de ser débil, de dejarme caer para que me consueles, porque siempre has sido tú el mejor para hacerlo! ¡Qué ganas de contarte del miedo que me invade, de cómo me carcome esta incertidumbre de no saber si mañana, pasado o la semana que viene vendrán a desalojarnos con violencia como lo han hecho en otras partes del país! ¡Qué ganas de decirte que no puedo dormir no solo por lo que pasa a mi alrededor sino porque me preocupa como voy a sobrevivir los próximos meses si nos suspenden el sueldo y que aunque bromeo proponiendo trabajos alternos para todos, me siento perdida, vulnerable!¡Qué ganas de decirte la rabia e impotencia que siento al ver lo que sucede a mi alrededor, al escuchar los insultos en la calle, al leer las mentiras de los periódicos o de la gente incitando el odio contra nosotros! No sabes cuanto me duele saber de mis compañeros heridos o desaparecidos, de las amenazas, de cómo prima el miedo, el desconcierto, la desinformación auspiciada por este gobierno represor y nuestros líderes sindicales corruptos que lo único que quiere es callarnos, seguir manipulándonos, la gente que quiere aprovecharse de nosotros y hacer negocio o un beneficio personal  y no imaginas lo mucho que desearía tener esa capacidad de liderazgo de los hombres y mujeres que hicieron historia para poder hacer algo más que escribir, que gritar en las marchas, que pasar los días en ese campamento, para poder hablar y despertar a este país mío, nuestro, que padece narcolepsia! 

¡Qué ganas de contarte que aun con todo, estoy contenta porque se me ocurrió echar andar un proyecto de biblioteca itinerante en el campamento y este ha tenido buena acogida, que mis compañeras y yo estamos más unidas que nunca y eso me llena de energía, de positivismo, de fuerzas, que a pesar de todo he vuelto a ser la maestra aquella de cuyas palabras, de cuyo amor por enseñar te enamoraste, pero que también todo esto me ha cambiado, me ha abierto los ojos y que puede ser que me obliguen a regresar  a mi escuela, pero ya no volveré a callarme nunca más, ni volveré a ver a los padres de igual manera, porque sabes, ellos no solo se han mostrado comprensivos sino que muchos están apoyando!

¡Ay, mi querido Sabelotodo, no sabes cuanto me gustaría que estuvieras aquí conmigo, contarte mis penas, alegrías, temores y sueños! Pero sabes que eso no es posible, porque aunque todo mi ser quiera hacerlo y aunque alejarme de ti sea algo que a pesar de los años me sigue doliendo, esta vez estoy decidida a hacerlo. Tú sabes, porque me conoces, que si por mi fuera te querría para siempre, toda mi vida, aun si no estuviéramos juntos, solo por esos momentos en que hablamos sin parar, en que reímos como niños, como un par de bobos, pero debo continuar con mi vida, porque es lo correcto, porque aunque ahora no lo entienda, aunque ahora pedirme que piense en alguien más es como pedirme que coma sin tener hambre, es lo mejor para mi y porque sé que de no hacerlo, a la larga me arrepentiría. Has tenido durante mucho tiempo mi corazón y ya es hora de que lo recupere, no puedo seguir desperdiciando mi tiempo, regalándolo a manos llenas, ni a ti ni a nadie.

Sé que me quieres, que te preocupas por mi tanto como yo lo hago por ti, porque debes saber que yo también quiero saber cómo estás, si estás bien, que se me parte el corazón cuando me entero de que no lo estás. Sé que quizás, aunque los medios no sacan la información (porque aquí no pasa nada), te habrás  enterado y a tú manera has querido saber si estoy bien, y no, no lo estoy, pero te lo dije una vez y te lo repito, a diferencia del zorro de "El principito", no creo en eso de que somos responsables de lo que domesticamos, y tú no eres responsable de mi, ni de lo que me pase. Agradezco tu preocupación y tu cariño, pero si este no es suficiente para estar conmigo, prefiero no tenerte cerca, no porque no entienda, no porque te guarde rencor, si no porque mientras permanezcas cerca no me das la oportunidad de sanar, de olvidarte, porque como ya te dije, por fin comprendí que hay sueños, que son solo eso, sueños y esta historia siempre será eso, un hermoso sueño que nunca se hizo realidad.

domingo, 1 de septiembre de 2013

A PROPÓSITO DE LO QUE SUCEDE EN MÉXICO CON EL MAGISTERIO

¡Hola! Me da gusto volver a mi blog y mucho más volverles a leer. Pero hoy me voy a poner un poco más seria y les voy a hablar de un tema que ocupa mi mente en estos días: La situación de los maestros en México.

Lo que voy a decir es mucho y comprenderé que no lo lean completamente, pero siento necesidad de decirlo porque precisamente hoy hace dos años estuve a punto de ser secuestrada en mi centro de trabajo, y comenzó para mí una época de terror de la que pensé no saldría con vida. Hace dos años también desapareció un compañero maestro, víctima de la delincuencia. Mañana tendrá también dos años de que el magisterio se unió para exigir a las autoridades nos informaran su paradero y nos trataron como a delincuentes, quisieron provocarnos, agredirnos y los docentes, entonando nuestro himno nacional resistimos y no desistimos, aun así, seguimos sin saber qué suerte corrió nuestro compañero. Agradezco de antemano su visita.


En respuesta a los medios de comunicación que dicen que los maestros “no negocian, intimidan”.


"Tal vez  hay miles de profesores marchando, tomando calles, dejando sus centros de trabajo y a miles de niños sin clases, pero ¿no les parece ligeramente sospechoso que sean precisamente los profesores de los estados más pobres de este país?  ¿No se les ocurre ni por un segundo detenerse a pensar por qué hay miles de maestros indignados, arriesgando su trabajo y hasta su integridad física para manifestarse a pesar de las amenazas, de los cientos de policías que un gobierno que se dice democrático, pero que no es más que una burla para todos los mexicanos y una auténtica dictadura, ha colocado para callarlos, en una actitud represiva que a muchos nos trae a la mente el movimiento del 68?  ¿Saben por qué están ahí esos a los que ustedes tildan de delincuentes, flojos, poco profesionales, enemigos de la nación? porque están cansados de las condiciones en que deben realizar su labor, están cansados que se les crucifique, agreda, calumnie sin posibilidades de defenderse, porque ustedes, los medios de comunicación, que tienen la labor de informar al pueblo de manera objetiva, aprovechándose de su poder, han iniciado una campaña de desprestigio al magisterio para favorecer  intereses mezquinos de sus patrones y de un presidente inepto, ignorante y autoritario que ostenta ese título gracias a la delincuencia y corrupción  que existe en este país y de la que ustedes, como tantos otros que hoy nos atacan, son cómplices.

Tal vez los maestros están hoy complicándoles sus ocupados días, arruinándoles el paisaje con su presencia,  afectándoles sus intereses,  y lo hacen, porque desafortunadamente es la única manera en que los gobernantes corruptos atienden las demandas de sus ciudadanos. Lo hacen porque en este país si no se toman calles, si no se hacen plantones, si no nos ven indignados no nos toman en cuenta. Si esos medios de comunicación y sus periodistas que hoy nos atacan realmente fueran objetivos y tuvieran un ápice de ética profesional, así como se toman el tiempo de buscar opiniones e información que desacreditan a los profesores mexicanos,  también mostrarían a la sociedad las condiciones laborales en que trabajan los docentes  (y estudian los niños) de este país.


Que sí, que los medios expongan a los que hay que exponer:  a los corruptos, a los que compran sus plazas, a los que hacen trampa en los exámenes, a los que faltan o no cumplen con su trabajo, a los que abusan de su autoridad, pero que también escriban de aquellos maestros que no solo cumplimos con nuestras responsabilidades sino que hacemos el trabajo de seis, porque en México, tal vez ustedes no lo sepan, todavía hay escuelas con un solo maestro que atiende todos los grados y hace el trabajo de un director por un mismo sueldo, hay maestros con grupos de 40 o hasta 50 alumnos, que mientras el gobierno se vanagloria de la gratuidad de la educación somos los docentes los que asumimos ese costo, pues de nuestros bolsillos sale para comprar material didáctico, para transportar los libros a nuestras escuelas, los gastos de las gestiones antes las autoridades, autoridades que dicho sea de paso, antes que beneficiar a una escuela benefician a iglesias o a otros organismos que cuenten con muchos agremiados, porque esos les generan votos, en cambio, los maestros y los niños somos para ellos ceros a la izquierda, porque los niños no votan y los maestros no les rendimos pleitesía.

Hablen, investiguen, entrevisten  a especialistas que les expliquen por qué es imposible, injusto y una auténtica estupidez exigirles a los profesores resultados de un país de primer mundo cuando vivimos en un país con 60 millones de pobres, que a su vez viven sumidos en la ignorancia, siendo utilizados por los políticos e idiotizados por los medios. Expliquen a la sociedad por qué es una desfachatez culpar a los docentes  de la podredumbre de un sistema que las mismas "autoridades" han corrompido y utilizado para sus fines políticos. Que esos señores especialistas les digan por qué no es ético culpar e incitar al odio en contra de los maestros, cuando el proceso de enseñanza y aprendizaje depende del alumno, del profesor, del padre de familia, del contexto y las autoridades, que está comprobado que el ambiente incide directamente en los resultados académicos y en el comportamiento de los individuos,  que una de las razones por las que en Finlandia obtienen buenos resultados es porque ahí SI se valora a sus profesores, mientras que aquí, porque se les ocurre manifestarse para defender sus derechos se les tilda de delincuentes, de flojos, de revoltosos.

 Que los medios y todos sus intelectuales, los políticos y aquellos que hablan para denostar a los maestros, solo porque tienen el privilegio de tener enfrente un micrófono, les digan a todos los mexicanos cuándo han tenido ellos que caminar horas bajo la lluvia y el fango, entre maleza, víboras o bajo el sol para ir a su centro de trabajo, que les expliquen dónde han estado ellos, los políticos y las autoridades, cuando han muerto o han sido secuestrados maestros cuyo único delito es haber ido a trabajar, donde están los medios y los especialistas para protestar por los maestros y los niños que enseñan y aprenden en escuelas llenas de carencias,  en  condiciones insalubres,  rodeados de violencia, entre balaceras y ejecutados que los delincuentes van a tirar a sus localidades. No leo en ningún medio algún artículo hablando de que los maestros no tenemos derecho a guarderías, ni a un crédito para vivienda, derecho que se supone que todo trabajador asegurado tiene. No he visto medios de comunicación hablando de los maestros que si trabajamos, los que incluso vamos a nuestras escuelas los sábados, los miles que estuvimos en los cursos de actualización a contraturno o en fin de semana durante meses, los que cuando dicen que suspendemos clases en realidad estamos reunidos  en academias y/o en Consejo Técnico organizando acciones para beneficiar a nuestras escuelas, para hacer lo que las autoridades eligieron no hacer: mejorar su infraestructura y sus resultados académicos. Dónde se habla de los que llegamos media hora antes de nuestra hora de entrada y nos vamos 1, 2 y hasta 3 horas después de nuestro horario de salida sin que por ello nos paguen tiempo extra. Dónde existe algún artículo que siga el día a día de un maestro, en el que  se informe a  la sociedad que la labor de un maestro no termina en sus aulas, que se lleva el trabajo a casa, que se desvela buscando la manera de lograr los objetivos que le marcan a pesar de las carencias. Dónde están las estadísticas hablando de los maestros que aprueban los exámenes, los que obtienen los mejores resultados en las evaluaciones a sus alumnos. Dónde se dice que el sistema educativo, la educación de los mexicanos, es la prostituta de los gobernantes, puesto que todos les echan mano y hacen lo que quieren con ella cada sexenio mientras se llenan los bolsillos a manos llenas, debido a que no hay un verdadero  plan a largo plazo, y los maestros hemos sido tratados durante muchos años como títeres que seguimos sumisos los cambios de dirección de cada nuevo gobierno.

Han escrito mucho  sobre los maestros estos últimos días, sin embargo, son pocos los que han informado con objetividad, la mayoría escriben artículos que son un vivo ejemplo de una falacia que se conoce como el argumento "ad hóminem " y que consiste en afirmar que el argumento de alguien es erróneo sólo por algo acerca de la persona, no por problemas en el argumento en sí, por ejemplo "«Thomas Jefferson decía que la esclavitud estaba mal. Sin embargo, él mismo tenía esclavos. Por lo tanto se deduce que su afirmación es errónea y la esclavitud debe de estar bien.»

PUEDE SER QUE LOS MAESTROS NO SEAN UN DECHADO DE PUREZA, PERO ESO NO SIGNIFICA QUE SUS DEMANDAS NO SEAN JUSTAS.

Yo no soy un profesor perteneciente a la organización que hoy está allá en la Cd. De México manifestándose, pero aunque haya aspectos en los que no coincido con ellos, los apoyo, porque yo, como ellos y miles de maestros que seguimos trabajando, estoy a favor de la necesidad de una reforma educativa que tome en cuenta la realidad de esta nación, que incluya los puntos de vista de los maestros que somos quienes la llevamos a cabo y conocemos de primera mano las necesidades de nuestras escuelas. Estoy a favor de una reforma que le exija a cada quien lo que le corresponde, y eso incluye a los padres de familia, a las autoridades y a la sociedad  en general y no solo a los maestros. Estoy a favor de una evaluación justa, diseñada para evaluar las competencias docentes y mejorarlas, no una, cuya única finalidad es lograr que estos reprueben para justificar sus despidos sin indemnizarlos. Estoy a favor de una reforma laboral que haga que las autoridades cumplan con su responsabilidad de brindar un servicio médico de calidad, oportunidades de vivienda digna y condiciones laborales justas no solo a los docentes sino a la sociedad en general. Estoy a favor de una reforma educativa que mejore los centros de trabajo, los equipe con los recursos didácticos necesarios, ofrezca oportunidades de actualización docente en instituciones de calidad porque  si, su reforma en papel es muy bonita, pero en la realidad, solo castiga a los docentes y libera de sus deberes a los gobernantes.

CUANDO HABLEN DE ESO, HASTA ENTONCES PODRAN LLAMARSE PERIODISTAS Y AFIRMAR QUE INFORMAN A LA SOCIEDAD."

jueves, 25 de julio de 2013

Memorias de una Chica en el espejo: Oaxaca

¡Holaaa, holaaa a todos! Ya estoy de vuelta. No recuerdo cuándo fue la última vez que escribí (y me da flojera revisar en este momento), pero supongo que fue hace más de un mes. Por ahí Alter ego tan linda como ella es,  me escribió en Twitter para saber qué había sido de mí, porque como quiero suponer que ustedes también (jeje), se dio cuenta de que andaba muy desaparecida últimamente. Pero resulta que no andaba perdida, ni estaba muerta, sino que andaba de parranda. Y es que me puse a pensar que este blog ya se estaba convirtiendo en una especie de muro de las lamentaciones, el club de los corazones rotos presidido por mí y conformado por mis otros yo (que ya he comentado que tengo muchos) o algo parecido, así que me dije: "Sofi, tienes que hacer algo, recuerda lo que dicen de renovarse o morir, y tú estás muy joven todavía para morir, además has trabajado mucho estos últimos meses y estás muy estresada, así que por tu bien y el del blog, te mereces un descanso", por lo que cuando mi amiga Antonia me invitó a irme con ella y una amiga suya a Oaxaca, ni tarda ni perezosa dije que por supuesto, que ella ya sabía que a mí nada más me dicen rana y salto. Y allá que nos fuimos las tres en su Crossito amarillo. ¡Lo que una es capaz de hacer por amor a su blog! xD.

Y pues que decir, ha sido una experiencia increíble y muy enriquecedora. Regresé anoche, pero como no podía dormir,  muy contenta me puse a organizar todo para  mostrarles mis fotos, mis videos, a contarles mis aventuras y desventuras, hasta que descubrí que la tipa esta que les muestro a continuación en el video me había plagiado ¡Pueden creerlo! ¡Vieja robona! dijeran los niños, no solo copio todas mis poses, mis tomas, sino que además mi buen tipo, solo que para disimular se consiguió algunos vestiditos coloridos, una guacamaya y un jaguar (claro tenía que hacerlo para opacarme, porque solamente muy producida podía competir con mi belleza natural, jeje), pero si no fuera por eso ¡Dos gotas de agua! jejeje.

He aquí una probadita de lo que más adelante les relataré en varios episodios, espero que no se aburran y que los disfruten tanto como a mi me supone el contarles. Saludos y espero que no se hayan olvidado tan pronto de mi.


lunes, 17 de junio de 2013

A mis 34

Hace tres semanas fue mi cumpleaños (para ser más precisa el 25) y bueno, en su día no he querido hacer mucho escándalo porque ¡puff, son muchos años! y nos es precisamente para andarlos ventilando, y es que he llegado a esa tierna edad donde no falta algún degenerado "mala leche" que haciéndose el despistado, educadamente pero con saña, te llama así, a boca de jarro, "señora": los 34 años ¡Que feo suena! Pero bueno, después de mucho darle vueltas en la cabeza al asunto, llegué a la conclusión de que, ya que es imposible no cumplir años, lo mejor era enfrentar mi fatídico destino con orgullo y  viéndole el lado positivo. Así que quise hacer un recuento de todo lo que estos 34 largos años de existencia me han enseñado. He aquí mi lista.

  He aprendido...

1.       Que es mentira que "El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta" porque eso no es amor es masoquismo, dependecia, pero no amor. El amor comienza por amarse uno mismo, por pedir y dar respeto, por confiar pero no ser credula, por poner los puntos sobre las ies o punto final cuando no nos satisface, el amor no es una carrera de resistencia o un viacrucis, el amor, el de verdad, no debe doler, cuando duele, cuando te hace infeliz, es todo menos amor auténtico.
2.       Que muchas veces, si se apresuran las cosas, si no se tiene mesura, incluso aquello destinado a ser algo muy bueno se echará a perder.
3.       Que a veces hay que dejar ir el pasado, que aun cuando este haya sido difícil, ya pasó  y uno no puede seguir recreándose en él, porque de lo contrario se termina triste, frustrado y sintiéndose eternamente víctima de las circunstancias…aunque a veces ese pasado se resista a quedarse a atrás.
4.       Que a veces tú familia no es como tú quisieras  que fuera, pero que al final, lo que importa es que es tu familia y la familia es lo más importante. Son los únicos que van a estar a tu lado siempre.
5.       Que uno tiene que responsabilizarse de las decisiones que toma, que uno no se puede pasar la vida sintiéndose eternamente víctima de las circunstancias, que si la gente se porta mal , no es porque sean todos unos terribles villanos, sino porque se los permitimos. 
6.       Que nunca es tarde para poner un alto a aquello que no nos gusta, pero que tampoco se puede andar por la vida con los escudos activados y la espada desenvainada. La inteligencia consiste en saber elegir las batallas.
7.       Que los errores sirven para aprender, para hacernos mejores personas, no para autoflegelarnos o avergonzarnos. Uno nunca debe sentirse indigna, tonta o avergonzada por sus decisiones. Todos cometemos errores, todos tenemos momentos de debilidad, no importa cuán inteligente, fuerte, preparada o perfecta sea una persona, todos en algún momento hacemos una estupidez.
8.       Que el proceso de sanación comienza por aceptar que la regaste, que metiste las cuatro patas hasta el fondo, que cometiste todos los errores posibles, que actuaste tontamente, que estás avergonzada, pero que eso no te convierte en estúpida. Que para sanar hay que perdonarse el haberse equivocado.
9.       Que uno tiene que ser fiel a sí misma, que aunque las circunstancias, el medio, las demás personas y el que a veces camuflarse facilita las cosas, uno no debe diluirse con tal de encajar, porque al final todo pasa y lo única persona con la que siempre podemos contar es con nosotros mismos.
10.   Que "Soy lo que soy y eso es todo lo que soy" no es la frase con que se oculta la mediocridad sino con la que reafirma que uno es lo que es y eso le debe bastar a los demás. Que nuestra personalidad no debe ser "a la carta", que la única razón válida para considerar la posibilidad de cambiar por los demás es si con ello les estamos causando algún daño.
11.   Que uno nunca debe hablar mal de uno mismo, porque hay gente muy estúpida que puede creerlo.
12.   Que también tengo mi parte tonta, que no tengo todas las respuestas y que no está mal, prestar atención a los consejos de los demás, incluso a los que no se han pedido
13.   Que tengo una vena Drama Queen y que a veces exagero  las situaciones, así, que tengo días de “YoSofíombligodelmundotodoloquepasaenelmundotieneque ver conmigo” o de “nadie me quiere, todos me odian mejor me como un gusanito”, pero es solo eso, una pequeña parte de mí que le gusta dramatizar. Que es verdad que he pasado momentos sumamente difíciles, pero que a pesar de ello me gusta mi vida y me gusta lo que soy.
14.    Que la única persona que tiene el derecho a llamarme tonta soy yo misma, y solo de vez en cuando, para reírme un poco de mis torpezas  o  de mi vena Drama Queen.
15.   Que la próxima vez que me llame "tonta", y alguien me tire el rollo de que no debo llamarme así porque daño mi autoestima, le mandaré a que se limpie con su título invisible de psicología y le diré que tengo una autoestima lo suficientemente fuerte como para tolerar llamarse así de vez en cuando.
16.   Que a veces soy difícil de querer, que no le puedo caer bien a todo el mundo, pero que está bien, que eso no tiene que quitarme el sueño puesto que a mí tampoco me cae bien todo el mundo y además hay mucha gente que me quiere.
17.   Que los sueños nunca tienen que convertirse en una obligación y que no estoy obligada a probarle nada a nadie.
18.   Que está bien no estar de acuerdo con los demás y decirlo.
19.   Que no todas las bromas son bromas, que no todo lo que se dice en serio lo es, pero no siempre es así, y que eso de andar por la vida siempre tan suceptible es de "ollitas".
20.   Que cuando las cosas no son como te gustaría que fueran puedes intentar cambiar a todo el mundo, pero es un trabajo, además de difícil, regularmente infructuoso. Que la mejor manera de lograr un cambio es comenzar por uno mismo, por tomar las riendas de nuestra vida y decidir cómo nos afectan los demás, la importancia que le damos a sus acciones en nuestra vida.
21.   Que casi siempre, las cosas que nos molestan, dicen más de nosotros que de la otra persona. Que en todo aquello que nos desagrada de los demás hay un aspecto nuestro que no termina por agradarnos  y que vemos reflejado en ellos, ya sea porque tiene que ver con nuestros miedos, inseguridades, recuerdos, deseos no expresados o frustraciones.
22.   Que la arrogancia es una prerrogativa de los verdaderos genios (especie hoy casi extinta) o personajes de ficción como Sherlock Holmes o House, el resto solo somos engreídos, inseguros o idiotas a secas. 
23.   Que cuándo alguien te dice "pregunta lo que quieras que te lo reponderé todo" es mejor no preguntar, porque ni te va a contestar todo lo que preguntes ni te va a decir toda la verdad, solo te lo dice para darte un falsa sensación de apertura.
24.   Que el que una persona no te quiera no la convierte en idiota, eso solo lo dicen las amigas porque te ven con ojos de cariño o porque no se atreven decir lo que realmente piensan, un " te lo dije", "no es él eres tú", "no eres su tipo" o "simplemente no te quiere" no suelen ser tan bien aceptados como " es un idiota que no sabe lo que se pierde, ya regresará a rogarte de rodillas.
25.   Que expresar lo que quieres que suceda en tu vida o esperas de alguien, funciona mejor que esperar que los demás adivinen tus pensamientos. Que cuando hablas, las cosas se ponen en movimiento.
26.   Que soy un tanto cursi, pero intolerante a la cursileria tirando a ñoñez de los demás, especialmente de los que no me caen bien.
27.   Que después de los 30´s cada vez  importa menos lo que los demás piensen de ti. Que uno comienza a pensar “mi vida, mi tiempo, mi reglas”.
28.   Que mis gustos, ideas y opiniones son tan válidos como las de los demás, pero también viceversa.
29.    Que conforme pasa el tiempo uno aprende a ser más selectiva con la gente que permite entrar a nuestro entorno, también se vuelve un poco más intolerante a las estupideces, comienzan a caerte muchos veintes y a veces hasta se es capaz de identificar los momentos de "reina del drama" y reírse de uno misma. Que se gana en madurez y experiencia, pero a veces, es a cambio de la capacidad de asombro, ingenuidad, fe en las personas y/u optimismo.
30.    Que la gente que vive criticado, corrigiendo, burlándose o menospreciando a los demás, no es gente, es gentuza y entre más lejos de mi entorno, mejor.   
31.   Que respeto más a la gente que tiene el valor de decir de frente algo, aunque sea desagradable, que a los tibios que no opinan nada por no quedar mal o a los mustios que van de buenos por la vida y al menor descuido te destrozan cual pirañas.                  
32.   Que una cosa es la lealtad y otra cosa es permitir que los demás abusen de esa lealtad, que si una persona quiere que se le tengan consideraciones debe también mostrar consideración con los demás. Que uno no debe permitir que los demás se aprovechen y/o chantajeen valiéndose del cariño, la amistad o el compañerismo que se les tiene.
33.   Aprendí a perdonar y a perdonarme, a relajarme y a sonreír por las cosas simples de la vida.

34. Aprendí a aceptarme, a quererme, a no menospreciarme pero tampoco a tomarme tan en serio. También aprendí, que soy un costal de contradicciones, y que hay cosas que creo haber aprendido pero quizás no lo haya hecho del todo, que voy a seguir equivocándome, haciendo las cosas que digo que no voy a hacer,  porque…pues porque así soy yo, y me gusta cómo soy.            
                                                       
Y como dice Candy: "He dicho"

jueves, 13 de junio de 2013

Dedos de Luna

Había decidido publicar otra entrada, de hecho lo hice por un par de minutos, hasta que vi la fecha y recordé que hoy sería el cumpleaños 113 de mi abuelo. Mi abuelo murió hace ya 18 años, pero a pesar del tiempo, aún me sigue doliendo su ausencia y solo me consuela el hecho de pensar que vivió una larga vida, que no se dejó muchas cosas por hacer,  pero sobre todo, que ha dejado de sufrir.

 Hoy quiero recordarlo con este texto que he tomado prestado del blog "Libros de primaria de los 80´s", un blog que me encanta, porque su creador tuvo la buena idea de rescatar aquellos libros que fueron parte de la infancia de muchos mexicanos que crecimos en los 80's y que fomentaron en nuestra generación el gusto por la lectura. No sé si es porque aunque crea que no,  no me salvo de ser de ese grupo que piensa que muchas cosas del pasado fueron mejores, porque asocio estos libros a los recuerdos de mi infancia o si realmente  tengo razón, pero a lo largo de mi experiencia como maestra, no he encontrado libros de texto que me parezcan tan bonitos como estos, a pesar de que estaban elaborados con un papel de baja calidad, sin embargo, tanto su contenido como sus ilustraciones, aun ahora, me siguen fascinando como aquellos días de mi infancia. Recuerdo muchos de esos textos, algunos incluso me los sé de memoria, pero entre todos, este, que formaba parte del libro de tercer grado, es mi favorito, porque siempre será un texto que me recuerde a mi abuelo. Lo he leído decenas de veces y nunca he podido terminarlo sin conmoverme a un punto tal que las lágrimas asomen a mis ojos.                                           
Dedos de Luna 
Tony Johnston
 
 

"Toño vivía en Guerrero, tierra salvaje, donde las nubes negras cubren de repente el paisaje y las lluvias feroces golpean la montaña.


Don Gregorio, su abuelo, era muy diferente. Era la persona más tierna que él conocía. Era más tierno que la hierba mecida por el viento y que las palomas que se arrullaban en el camino de tierra frente a su casa.

Don Gregorio hacía todas las máscaras del pueblo: retratos esmaltados y brillantes, diablos de ojos penetrantes, reyes, murciélagos o sapos, monstruos de ojos vacíos. Estas máscaras, nacidas en su interior más recóndito, se utilizaban para la danza de la cosecha.

Todos los días Toño y su abuelo se pasaban muchas horas en el taller trabajando las máscaras. Sólo usaban zompantle, porque es una madera seca y ligera.

—Una máscara no deber ser una carga —decía don Gregorio—. Debe ser parte de la cara; ligerita como un velo para que hasta los pies se sientan livianos y jubilosos cuando bailen celebrando el cambio de estación.

Un día, escuchando a su abuelo, Toño se quedó mirándole las manos. Eran unas manos maravillosas, morenas, bordadas de arrugas y gruesas venas. No eran grandes, por extraño que parezca, sino largas y fuertes, de uñas anchas y planas, rematadas por lunas blancas.

—Abuelito —dijo Toño.
—¿Qué? —contestó el abuelo.
—Tienes lunas en los dedos, ¡mira qué grandes y blancas!
—Sí —dijo el abuelo, y sus ojos oscuros chispearon con humor —. Tengo dedos de luna.
—¡Dedos de luna!, ¡dedos de luna! —Toño reía y bailaba sobre el aserrín con una máscara a medio terminar.

El abuelo también reía.

A veces, mientras trabajaban, don Gregorio contaba historias de las danzas. A Toño le gustaban los cuentos de danzantes que cantaban, saltaban y se movían al ritmo de la música, hasta que las máscaras parecían cobrar vida.

A veces, cuando se cansaban de trabajar, Toño tomaba del brazo a su abuelo y paseaban juntos bajo el sol. Miraban a las mujeres haciendo tortillas, y oían el murmullo del río sobre las rocas y el parloteo de los guajolotes.

—Creo que la próxima máscara la voy a hacer de guajolote —decía el abuelo.

Y se reían.

Un día, a la luz del atardecer, don Gregorio colgó lentamente una máscara en la pared, que relucía con el reflejo del sol poniente. Sus arrugas estaban talladas como gruesas venas. Su barba caía levemente. Era la cara de un anciano.

—Creo que ésta será la última máscara —dijo don Gregorio—. Ya estoy cansado.
—Entonces yo las haré —dijo Toño, como en broma—, y tú descansas.
—Está bien —respondió el abuelo, acercando al muchacho con su brazo y acariciándolo con sus dedos de luna.
Toño sintió que su abuelo se parecía al zompantle, ligero y frágil, y le dio un fuerte abrazo.

—Cuando me vaya —dijo el anciano—, tú vas a hacer las máscaras.
—No, no te irás, abuelo —dijo Toño—. Te quedarás conmigo para enseñarme a tallar y a pintar, para decirme si mi trabajo es bueno.
—Pero no siempre —dijo el anciano con tranquilidad.

Una noche, días después, apareció en el cielo una media luna. Un tecolote cantaba al silencio. Y don Gregorio murió.

Toño no podía creer que su abuelo se hubiera ido. Sentía dentro de él una soledad que nunca antes había conocido. Don Gregorio siempre había estado allí, como el aire o las nubes del cielo.

Un día, sin saber por qué, Toño caminó con desgano hacia el taller, donde habían pasado tanto tiempo riendo y trabajando. El olor a pintura y madera lo saludó y las lágrimas llenaron sus ojos, aunque no se dio cuenta. Pensó en los dedos de luna, largos y delgados. ¡Cómo le hubiera gustado acariciarlos en ese momento, tocar esos dedos de luna!

Vio las máscaras de la pared. Miradas fijas, vacías, insolentes. Las odió. Las odiaba a todas. Quería olvidarlo todo, olvidar las máscaras y el dolor de su corazón.
"¡Olvidar, olvidar, olvidar!" gritaba para sus adentros.Y con golpes feroces arremetió contra las máscaras, enchuecando algunas y quebrando otras.

A través de sus lágrimas, la máscara del anciano lo miraba con malicia. Toño la tiró al suelo. La cara quedó herida, con la barba rota. Después todo quedó tranquilo, muy tranquilo, menos el latido de su propio corazón.

—Yo también lo quería —susurró alguien en el silencio.

Toño volteó lentamente. Era su madre.

—No te enojes, hijo —le dijo en voz baja.
—Es que... no lo puedo evitar —balbuceaba el muchacho—. No es justo. Teníamos tanto que hacer juntos. Me iba a enseñar...
—Nunca estamos preparados para perder lo que queremos —lo interrumpió su mamá tiernamente—. ¿No fue una alegría tener un abuelo como el tuyo, un hombre cariñoso y tierno que hizo cosas bellas? ¿No fue un gusto aprender de él?, ¿ver el mundo a través de su bondad?

Toño se quedó mudo.

—No te enojes por lo que no puedes cambiar —dijo la madre—. Tu abuelo se ha ido, pero tenemos recuerdos de él. Mira las bellas máscaras que nos dejó.

Toño todavía no podía hablar. Levantó la máscara rota y la abrazó; entonces apreció su belleza y tranquilidad. Pensó en los dedos de luna trabajando la madera con paciencia y amor. Deseaba hacer algún día máscaras tan finas como las de su abuelo. Lo intentaría con toda su alma.

Pero era demasiado pronto para eso. Aún era tiempo de pensar, de recordar. Toño volteó a ver a su madre, y le dio las gracias con la mirada."

 

sábado, 8 de junio de 2013

ESPERO CURARME DE TI


"Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón."
 
 
  Algo de Sabines uno de mis poetas favoritos
 
 
 


lunes, 3 de junio de 2013

Amor pislado.

Hasta hace poco nunca había escuchado la palabra "Pislada". Cuando le pregunté a la persona que hacía uso de ella qué significaba, me compartió este texto perteneciente a un relato titulado "Autofab" de Philip K. Dick:

"Al cabo de un instante, la máquina respondió:

--La red no está familiarizada con el contenido semántico del término "pislada". No existe en el vocabulario almacenado en nuestra base de datos. ¿Pueden presentar un análisis táctico en el que se especifiquen los elementos específicos presentes o ausentes?
 

--No  -repuso O'Neil con cautela-. "Pislada" es un término genérico. No puede reducirse a una descripción de elementos químicos.
-¿Qué significa "pislada"?  -preguntó la máquina-. ¿Puede usted definir el término empleando símbolos semánticos alternativos?
O'Neil vaciló. Si lograba abrir una grieta, iniciar una discusión en términos teóricos…
--"Pislada" -dijo- viene a expresar la condición de un producto que sigue fabricándose cuando no hay necesidad. Indica el rechazo del producto sobre la base de que ya no se lo quiere."


Y entonces, comprendí que sin saberlo, desde hace tiempo ya conocía el significado del término, pues así es el sentimiento que todavía me une a ti: Un amor pislado.

viernes, 31 de mayo de 2013

De cosas que me sacan de mis casillas

 
Si hay algo que odio, pero que odio con todas mis fuerzas (como solemos decir por estas tierra "lo odio con odio jarocho"), es hacer el trabajo de la gente floja. Simplemente no lo tolero. Nunca he podido con ello. Puedo aceptar trabajar sola en algo que es trabajo de equipo, si es porque realmente los demás están muy ocupados, no saben cómo hacerlo, me pidieron por favor que les ayudara e intentaron hacer otra cosa para colaborar por mínima que esta fuera, pero no tolero poner el nombre en un trabajo que yo he hecho, de alguien que no ha movido ni un dedo. No estoy yo para levantarle la flojera a nadie, y si ese alguien es un hombre, mi molestia se multiplica. No es que tenga nada en contra de los hombres, no creo que todos sean iguales, ni pienso que son la perdición de las mujeres y todas esa tonterías, pero si que estoy en contra de algunos de ellos, porque he tenido la mala experiencia de que en la mayoría de los equipos en que he estado trabajando, suele suceder que como somos más mujeres que hombres, las mujeres son muy condescendientes con ellos, en especial con aquellos que tienen cierto carisma (o a ellas les parece que lo tienen) y regularmente, las únicas que terminamos trabajando somos nosotras.
 
No entiendo por qué, pero si una mujer no cumple con algo previamente acordado, se molestan, pero si es un hombre, se les hace gracioso, es como si dieran por hecho que así son las cosas: "Las mujeres son las responsables y los hombres no; "ellos son olvidadizos, no saben donde tienen la cabeza, se hacen un lío, son inútiles para ciertas cosas" suelen decir. A mí que no me vengan con esas idioteces, ¡caray! ¿Qué no todos somos profesores?¿No a todos nos pagan lo mismo? Pues entonces, si todos tenemos los mismos derechos también las mismas obligaciones ¿no? y por lo tanto todos debemos hacer de todo. Pero si hay algo que detesto más que un integrante de equipo perezoso, es uno que además no quiera asumir las consecuencias de su pereza, por ello me indigna que seamos las mujeres quienes hagamos el trabajo pesado y al final, con tal de no hablar en público algunas decidan cederle al hombre en cuestión el lugar y este quede como el líder nato que sabe de lo que habla, cuando lo único que ha hecho es llevarse el crédito por el trabajo que las demás realizamos.
 
"Es que los hombres son líderes por naturaleza", "es que a ellos eso de hablar en público se les facilita" ¿Qué? ¿qué? ¿En serio? ¿Realmente creen esas tonterías? Pues hablen por ustedes, yo soy perfectamente capaz de hablar en público, de exponer, de controlar a un grupo ¿Cómo no voy a poder hacerlo si yo he hecho todo el trabajo sucio? Me niego rotundamente comportarme como si esto fuera un harem y yo simplemente una de las esclavas. Me niego a ser la simple secretaria de alguien. 
 
 Conmigo no vengas a comportarte como un niñito, a hacerte el graciosito, a querer endulzarme la oreja para que yo haga "tu puto trabajo",  si quieres una esclava, conmigo no cuentes. Si quieres una secretaria ten por seguro que aquí no la encontrarás. Esta es una relación de iguales, así que no me trates como una tonta, ni intentes alabar mis cualidades, para endilgarme tus obligaciones, que yo sé perfectamente cuáles poseo y cuáles no y no necesito que me levanten la autoestima ni me acaricien el ego. Quieres respeto, respétame haciendo lo que te corresponde, no tratando de sacártelo de encima haciéndote el carismático, el "cool" o endulzándome la oreja. Yo no nací para hacer de mamá de nadie, y soy muy joven todavía para serlo de hombres-niños. Pero supongo que  para que lo entiendas hay que decírtelo en tu idioma: "Deja de rascarte aquellos y ponte a trabajar, cabrón".

miércoles, 29 de mayo de 2013

De cómo apaciguar mi naturaleza dramática y melancólica

 
Contrario a lo que pudiera parecer dado lo escrito en este blog, en la vida real no soy una chica ni triste, ni dramática, ni frágil, es más, detesto mucho esas publicaciones dramático-chantajistas que suelen poner algunas personas en su face, como "¿Sabes por qué las personas con buenos sentimientos siempre sufren? Porque siempre están ahí dando todo sin pedir nada a cambio y eso nadie lo ve"  o "Qué triste es ver que cuando los necesitas tus supuestos amigos desaparecen. Gracias a los que SI se han preocupado por mi", y yo pienso: "No, en realidad sufren porque no dejan de auto compadecerse, como dice esa frase que me encanta "Querer que la vida te trate bien solo por ser buena persona es como querer que un toro no te embista solo por ser vegetariana" o "Quizás no se hacen presentes porque no dejas de chantajearlos, de reclamar su atención ¿Por qué mejor no te preguntas que haces tú para creerte con derecho a exigirles atención?" las detesto tanto, que de vez en cuando me burlo de alguna de ellas de manera velada.  Y es que me choca la gente que vive culpando a los demás de sus desgracias, que vive quejándose de lo que le pasa pero no hace nada por cambiarlo, pienso "está bien, quéjate, llora, patalea si quieres, todos solemos hacerlo en algún momento, pero no culpes a los demás de lo que te pasa, simplemente asume que te gusta complicarte la vida, que te gusta esa dosis de drama y que te resulta satisfactorio arrancarte la costrita para no dejar sanar la herida, pero no andes por ahí chantajeando a los demás, tirándote al suelo para que otro te levante". Y si, aunque lo critico, se que yo lo hago, aunque claro, soy a la primera que le digo esto: "Sofí, si no te gusta tu vida, cámbiala y si no quieres hacerlo, pues aguántate, reconoce que te gusta que esté así para regodearte sufriendo, ahora bien, no atormentes a los demás con tu autocompasión".
 
Como he contado en muchísimas ocasiones, cuando tengo un problema, suelo (como dicen por ahí) "espabilarme sola", rara vez alguien me verá llorando o contándole mis penas (bueno, los de este blog no cuentan, porque aquí es diferente, este es mi rincón secreto, y lo que pongo aquí es como si ustedes tuvieran conexión directa con mi cabecita), y cuando me pregunten si estoy bien, siempre les diré que lo estoy a pesar de estar pasándola muy mal. Antes eso me causaba conflicto, sentía que estaba mal, con el tiempo estoy aprendiendo que así soy, que es la manera que tengo de lidiar con las cosas que me son difíciles, que es lo que mejor me funciona, pero que eso no significa que me cierre al mundo, es solo que antes de contarlo a alguien más, tengo que ser capaz de manejarlo yo, de haberle encontrado una solución o por lo menos tenerlo asumido. 
 
 Pero a pesar de todo, de que intento no ser exageradamente sensible y dramática, hay días en que estoy de bajón, y la mayor parte del tiempo sin razón aparente, de hecho me he dado cuenta que cuando más tranquilas están las cosas en mi vida es cuando me vienen esos periodos que yo suelo llamar de "Nadie me quiere mejor me como un gusanito" (por una canción que así dice y que me suelo cantar en esos momentos para decirme que deje de estar de payasa sintiendo lástima por mi), creo que de alguna manera necesito caos, problemas que solucionar, estar haciendo o pensando algo, de lo contrario comienzo a rascarme el ombligo, a arrancarme costritas y a ahogarme en un vaso de agua.
 
Y cuando ocurre que me pongo un poco tonta, cuando yo misma sé que estoy exagerando, que estoy siendo un poco como el pollito que avisa que el cielo se está cayendo y solo ha sido una hoja, hay ciertas cosas que me ayudan a subirme el ánimo. He aquí algunas de ellas.
  • Escribir en un blog (y por supuesto los comentarios de aquellos que me leen), leer otros blogs.
  • Mirar al cielo en una noche estrellada.
  • Ir al cine.
  • Mi propio cine en casa.
  • Abrazar a mi gata.
  • Escribir tonterías en Facebook, que mis amigas me sigan la corriente y reír hasta que nos duela la panza por todas las cosas bobas que decimos.
  • Un abrazo de mis alumnos.
  • Unas flores en mi escritorio por las mañanas, cuando llego a mi salón. 
  • Que mi compañera me comparta de su desayuno (chilaquiles) o que la  señora que me lleva el desayuno me cumpla mis antojos.
  • Que mi taxista estrella (como le dicen mis compañeras), acceda a ir a recogerme a la salida, aun a riesgo de que le caiga una multa, luego de que le lloriqueo un poco porque el día anterior tuve que caminar bajo el sol abrazador.
  • Armar solita mi propio karaoke en casa y atormentar a mis vecinos con mis cantos desafinados.
  • Escuchar música a todo volumen y bailar como loca por toda la casa, perseguir a mi gata porque mientras bailabas me ha mordido, cargarla y desquitarme obligándola a bailar contigo. Dejarla en paz luego de que dejara claro con un enorme rasguño que odia bailar. Entender quien manda en mi casa: Ella, xD.
  • Encontrar "What's up" en versión remix, bailar como loca a la vez que evoco decenas de recuerdos.
  • Encontrar casualmente a mi amiga, luego de días de no verla,  y ponernos al corriente de nuestras vidas a pesar de las prisas.
  • Que alguna amiga me llamé, me mande un mensajito o me escriba en face diciendo que me extraña o que le pasó algo y se acordó de mi.
  • Darme un pequeño regalito (un perfume) ¡porque yo lo valgo!
  • Ir a una librería y perderme entre sus títulos, no poder decidirme por ninguno, pero embriagarme con su característico olor.
  • Las siestecitas regresando del trabajo.
  • El cafecito antes de las clases.
  • Las comidas con mis compañeros acompañadas de Indios o Coronitas.
  • La llamada de mi madre.
  • Que me salga en el piano-Tablet "Hey, Jude"
  • Lograr aguantar cada día más en clases de Zumba.
  • Darme cuenta de que la ropa que ya no me quedaba comienza a quedarme.
  • La invitación a "fresear" de una amiga (salir a tomarse un café, ver aparadores y cenar).
  • El filtreo inocente con "Chico Guapo".
  • Los mails de Mikel. 
  • TÚ. (Si, aunque me repatee el buche, tú. NTC, en realidad, verte sin hablarte, me reafirma, me hace sentir fuerte, independiente, en control de mi vida y de algún modo hace que experimente un sentimiento de dulzura infinita como cuando uno ve un cachorrito, las monadas de un niño o cuando abraza a un amigo que no se ha visto en mucho tiempo. Pero no te equivoques, tú y yo no somos amigos, aun así te quiero...poquito, tampoco vayas a pensar que mucho, mucho :P)
 
 
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