Como el día de hoy tenía que trabajar con mis alumnos un tema de historia sobre el poblamiento del continente americano, se me ocurrió proyectarles un video que había encontrado en Youtube con la intención de ayudarlos a comprender mejor el tema. Mi escuela no es muy grande, así que carecemos de sala audiovisual formal, contamos apenas con una televisión y una reproductor de DVD que para el formato del video no me era de mucha utilidad. Con ayuda de los padres poco a poco hemos ido aumentando nuestros equipos de cómputo y actualmente tenemos ocho, así que otra opción era llevarlos al centro de cómputo, sin embargo como nos hemos organizado de manera que cada grupo tenga oportunidad de usarlo un día de la semana y a mi grupo le corresponde el día martes, me resultaba demasiado complicada, porque implicaba cambiar el día con otro compañero y alterar su planeación o esperarme hasta el próximo martes para ver historia. Para no complicarme la existencia decidí utilizar mi laptop y mi proyector, que al final de cuentas con esa excusa intención lo compré, a pesar de que implicaba un gasto considerable por aquel entonces, pero bueno así es cuando una es una maestra comprometida (si, ajá, la verdad lo quería porque soy una cinéfila sin remedio y me hacía ilusión ver los grandes clásicos en una gran pantalla, como deben de ser vistos, jeje).
El caso es que llegué y le pedí a un niño que me ayudará a instalarlo mientras yo buscaba el archivo que había descargado semanas atrás. Ayer revisé la memoria USB y según "mi yo despistado" ahí estaba, sin embargo hoy no aparecía por ningún lado, me puse a buscar en la laptop para ver si lo encontraba en la carpeta de descargas y nada, como no recordaba con exactitud el nombre y el día que lo descargué, tuve que revisar carpeta por carpeta, temiendo además, que lo hubiera descargado desde mi otra lap. El caso es que como estaba tan concentrada en la búsqueda, no me dí cuenta que mi alumno ya había conectado y encendido el proyector, por lo que toda la clase podía ver el contenido de las carpetas que yo abría y cerraba como posesa, todos estaban en silencio (cosa que debió alertarme porque es muy raro en ellos) y supuse que estaban atentos a su lectura del día, se me cae la memoria, me agacho a recogerla, cuando de repente exclama un niña:
-¡¡La maestra está desnuda!!
Me quedo fría, confundida, pensado si había escuchado bien, checo a velocidad del rayo para ver si no se me ha roto o bajado el pantalón porque ropa interior siempre me pongo, caigo en la cuenta que están viendo mis fotos, mi mente trabaja a mil por hora, comienzo a hacer memoria por si en algún momento de estupidez se me había ocurrido hacerme una foto de ese estilo (según yo no, nunca, pero como hacía tiempo que no ocupaba esta "lap", a saber que habrá hecho "mi yo del pasado" en su etapa de fotógrafa frustrada que "mi yo actual" no recordaba, :$), reprochándome por qué demonios no la había borrado, sonrojada, asustada (tamañita diría mi madre) por como iba a sortear la situación, debatiéndome entre levantar la cabeza, desconectar el proyector, salir corriendo y al mismo tiempo ansiosa por ver la dichosa foto. Levanto la cabeza y respiro aliviada, era esta:
-Claro que tengo ropa ¡Pero qué cosas se te ocurren Xime! Sólo que es una blusa con escote a los hombros, por eso no se ve en la foto, pero si te fijas bien en la esquinita se ve ligeramente...
- ¡¡Ay, Ximena! ¿como vas a creer que la maestra no va a traer ropa?¿Por qué no eres una niña normal?!! Le dicen todos al unísono y en son de broma, aludiendo a una frase recurrente en un programa mexicano de comedia.
Todos reímos.
- Bueno, ya,olvidemos el incidente y comencemos a trabajar... pero niños, POR FAVOR, si cuentan esto en sus casas, cuéntenlo bien, completo, como ha ocurrido, no sea que mañana vayan a estar aquí sus papás diciendo que les he mostrado fotos inapropiadas- les digo mientras les guiño el ojo y todos volvemos a reír.
- ¡Maeeestraaa!- dice otro niño-¡Enseñenos una foto de Luna!
-Si maestra, queremos ver como está de grande- Dicen los que estuvieron en mi grupo el año pasado.
-¿Quién es Luna ?-preguntan los del nuevo grado.
-Luna es la gatita que le regaló Y a la maestra el año pasado ¿verdad maestra?
-Y también le decimos elviscocho-apunta otro.
-¿Por qué el bizcocho?
-Ah, porque al principio pensábamos que era gatito y la maestra le puso Elvis, entonces le empezamos a decir Elvis, Elvis...cocho, pero luego resultó gatita y ahora se llama Luna ¡está bien bonita!
Les muestro estas fotos de cuando Luna era pequeñita:
-¡Ay, qué bonita! Tráigala maestra, queremos conocerla, queremos ver como está de grande.
-No creo que pueda, porque ella no está acostumbrada al ruido, ni a ver tantas personas juntas, se estresa mucho y luego no quiere comer...además, no le gusta que la toquen, tiene mal carácter.
- Bueno, pero enséñenos más fotos de ella.
Me pongo a buscar otra foto para complacerlos y poder comenzar la clase. Mientras estoy pasando fotografías (si, lo sé yo no aprendo rápido, soy de efecto retardado) les llama la atención una y me preguntan:
-Maestra ¿Quién es esa muchacha?
-¿Cuál?
-¡Esa! Esta bonita- me dice G señalando hacía la pantalla.
-¡Yo!-Digo orgullosa y sintiéndome toda una "Miss Universo", aunque claro, sé que mis alumnos me ven con ojitos llenos de cariño, para ellos en lo guapa sólo me gana su mamá, jeje.
-Pero no se parece nadita a usted, ni en la otra tampoco- dice G.
-Si, lo que pasa es que ahí tenía otro corte y color de cabello- dice B.
- Si, es ella, pero no ves que es de cuando era joven- agrega J.
-¡Ah, van a ver niños! ¡Qué malvados son! gracias, muchas gracias por lo que me toca. -les digo bromeando al tiempo que hago cara de víctima y finjo sufrimiento mientras me saco una daga imaginaria del corazón.
-¡Estás loco G! No le haga caso maestra- dice LD con la intención de consolarme.
- Si maestra, usted es bien guapa.
-Y buena.
- Y joven.
- Además, con ese corte de cabello, se ve bien hermosísima, se parece a Dora la exploradora.
- Ya basta de halagos, que en una de esas voy a terminar pareciéndome a Winnie Pooh...o a Úrsula, la bruja de la Sirenita...
Todos volvemos a reír.
Mi autoestima subió, bajó, volvió a subir y luego cayó al suelo estrepitosamente.
¿Qué aprendimos el día de hoy Valeria?
Querido "yo del futuro", grábatelo bien, nunca, nunca, nunca permitas que tus fotos sean vistas por tus alumnos. NUNCA, xD.



