viernes, 16 de noviembre de 2012

Una estúpida historia de números



Siempre fui un 1, un simple 1 en un mundo abarrotado de 2 que polulaban en los cines, en los cafés, restaurantes y en todos sitios, y que me veían con cierta condescendencia, como si más que un 1 fuera 1/2,  1/2 persona. Sin embargo, no me importaba, porque yo me sentía bien. Nunca entendí la obsesión de las personas por convertirme en 2, yo era feliz antes de darme cuenta que ser 1 no era la norma, que ser 1 te convertía en una rareza, que ser 1 era estar  incompleto. Y es que nunca me senti sola, porque a pesar de ser 1 yo si tenía un amor, un amor secreto, que luego ya no lo fue tanto, que me hacía sentir bien, ...pero me equivoqué, porque no supe dejar ir ese amor a tiempo, y por querer conservarlo más de lo debido, me privé de vivir otras experiencias, y no dejé que nadie se acercara lo suficiente, y entonces si, me convertí en un 1 triste y solitario.

Pero como la naturaleza es demasiado sabia y difícil de eludir, tarde o temprano hubo en mi corazón la necesidad de seguir buscando ese 1 que decían esta destinado para cada persona, sin embargo como estaba asustada y tenía tanto miedo de ser un 2 y que me dañaran, porque había visto tanto dolor a mi alrededor que no me salían las cuentas, porque crecí creyendo que buscar ser un 2 más que sumar restaba,  me busque una ilusión para evitarlo, y así el tiempo pasó, hubo otros 1's (no muchos, también es justo decirlo, nunca he sido una rompe corazones ni nada parecido) en mi vida, pero ninguno fue lo suficientemente importante, porque nunca pude vencer ese temor, nunca aprendí a querer ni a dejarme querer, por más que lo intenté ninguno de ellos despertó en mi nada más que cariño, si acaso ganas de pasarlo bien, tontear. Tal parecía que a mi lo que me gustaba era ese lapso entre que descubres que una persona te gusta y justo antes de la palabra "novios",  y quería vivir en ese estado permanentemente porque a mi lo que me gustaba era sentirme querida pero sin el riesgo, sin que mi corazón entrara en el juego, esa era la única manera en que podía ser yo verdaderamente, cuando no tenía miedo a perder a la otra persona, cuando la quería mucho menos de lo que esa persona me quería a mi, cuando sentía que era yo quien controlaba la situación, cuando no me sentía vulnerable. Debo reconocer que era hasta cierto punto agradable saberlo, saber que quien controlaba la situación era yo, que podía dejar en cualquier momento sin sentir el menor atisbo de dolor, y por eso, cada vez que todo parecía ponerse serio lo arruinaba, me hacía la desentendida, decía que quería centrarme en mis estudios, que les consideraba mis amigos casi hermanos del alma, incluso llegué a inventarme novios cuando sospechaba que esa persona estaba a punto de hacerme la consabida pregunta,  y sé que en algunas ocasiones fui un tanto insensible porque sabía que les hacía daño cuando comenzaba a hablarles de otros chicos, a pesar de ello me hacía la desentendida. Así, poco a poco nos alejábamos, ellos dolidos y pensado en lo inmadura que era, yo desencantada y molesta de que hubieran arruinado algo que para mí funcionaba, y aunque pareciera que no, en el fondo si me dolía, porque cada vez que nos encontrábamos hablaban conmigo, pero notaba en su trato cierto rencor hacía mi, sabía que en parte lo merecía, pero me justificaba diciendo que al final era lo mejor, porque en mi interior sabía que nunca hubiera podido quererles como merecían.

Con el tiempo, lo conseguí, me volví invisible a los demás, me fui quedando sola, y triste, porque no era que no quisiera enamorarme, lo deseaba, quería todo lo que los demás tenían, solo que no sabía como conseguirlo, ni quería obtenerlo de la misma manera que los demás, pagando el precio que ellos pagaban o que a mi me parecía que pagaban, a veces pienso que el problema se relaciona con la visión tan distorsionada que se me fue formando de lo que significa la vida en pareja, que quizás lo que yo considero sacrificios, imposiciones, lo que solo imaginarme me estresa y hasta siento que me asfixia, no es tan malo, solo que yo aun no lo descubro o no lo hacía. Me enamoré dos veces, la primera cuando tenía 15 años y la segunda a pocos meses de cumplir 30. En ese intermedio creí estar enamorada de alguien más, pero con el tiempo me he dado cuenta de que fue una manera de pasar página a ese primer amor. A pesar de ello, me doy cuenta que en cierta forma, nunca he estado sin sentir algo por alguien más, porque siempre o he estado enamorada o estoy en el proceso de olvidar a alguien, por ello, era muy difícil sentir algo cuando alguien más se acercaba, porque simplemente no lo veía, para mi desaparecían y no existían más que como simples amigos.

Así, poco a poco fui viendo como todos a mi alrededor iban convirtiéndose en 2, 3 y hasta 4s, mientras yo seguía siendo un 1 tratando de ser fuerte, de ser feliz, de que la vida no se viera tan gris a pesar de que los demás insistieran en que debía verse a sí, siendo el 1 solitario que era. Todavía a veces  me preguntan si no me interesa ser un 2 para vivir felices por siempre, para esperar 9 meses y volvernos un 3 o  un 4 que al parecer es el número ideal para casi todo el mundo, pero la verdad es que a mí no me interesa tanto, tampoco digo que no lo quiero, sólo que ahora 3 o 4 es demasiado para mí...incluso a veces siento que 2 es demasiado para mi. 

 Pero no siempre he sido un 1, cuando era pequeña solía ser 10 o 9, a los mayores les gusta, se obsesionan por los 10, incluso si te vuelves un 10, presumen de ti frente a sus conocidos, te compran obsequios, te dan trato especial, te llevan a concursos esperando que seas más perfecto entre otros tantos cientos de 10s y te llenan de papeles enmarcados que dicen que eres el 10 más perfecto de todos los que ahí estaban. Claro, con el tiempo te das cuenta que ser un 10 te puede dejar muy sola, y que ser un 10 sirve muy poco, dice muy poco de lo que realmente eres, y por supuesto, no eres un 10.


Hasta hace poco y durante más de 2 años, me vi formando parte de un enorme 6 y la responsabilidad me agobio, resultó demasiado para mi, porque era algo que no quería, y porque 6 puede ser muy conflictivo, sobre todo si los metes en un espacio demasiado pequeño y le dejas a un solo 1 la responsabilidad de cuidar del resto. Después de un tiempo, dejé de ser 6, y ahora sigo siendo un 1, bueno más bien 1 1/4.

Algunas personas sienten cierta fascinación por los 3s, sus más grandes fantasías tienen este número, pero a mucha gente no le gusta, bueno, puede que les guste, pero jamás lo admitirán en público, porque durante mucho tiempo e incluso ahora, a esas personas, otras personas que sienten especial predilección por decirles a los demás como vivir su vida, suelen llamarlos pervertidos.

 A la gente le gustan demasiado los números, y tal parece que para muchos la felicidad es ser un 1, que parezca un 10 (para ser un 10 hay que medir 90-60-90, pesar 40, verse de 20 y tener 1,000,000) encontrar a otro 1, convertirse en 2, hacer más numeritos y comer perdices por siempre.  

Y yo francamente estoy cansada, estoy cansada de siempre estar equivocada, de siempre estar del lado incorrecto. Decir que eres feliz siendo 1 esta mal porque según la norma no se puede ser feliz siendo 1, es necesario ser 2. Decir que no eres feliz siendo 1 también está mal, porque entonces se preguntan cómo se puede ser tan insulsa, vacía y dependiente para que no baste con ser 1 mismo. Estoy cansada de que siempre me falte o me sobre, de ser demasiado o tan poco de algo, de ser menos que o más que alguien, estoy cansada de que me vean con conmiseración como si fuera la persona más desvalida y desafortunada  del mundo, como si fuera un libro olvidado en un estante que nadie nunca leyó. Estoy tan harta, tan agotada  que a veces siento cierto desdén por esa vida de 2, porque me resisto a aceptar que realmente mi vida sea menos por no convertirme en 2, odio la idea de que a los ojos de los demás haga lo que haga siempre sea un ser incompleto si no logro convertirme en un 2, tanto que a veces creo que no lo quiero, y odio descubrir que en el fondo si lo deseo, entonces siento ganas de rendirme, de dejar de esperar que algo realmente cambie, y tengo deseos de cerrar la puerta y tirar la llave donde nadie más pueda encontrarla, para dejar de preocuparme, porque siempre me quedo con esta sensación de que mi errores del pasado siguen pasándome factura, que por más que trato de enmendarlos, termino empeorándolo más, así que me digo ¿por que no lo paras ya?. Lo he intentado, pero siempre, aunque trato de que cada experiencia me sume, al final siento que me va restando algo en mi interior. Y me agobio, porque no quiero ser un número, sólo quiero ser una persona, si a caso una palabra, YO

¿Será tan necesario ser un 2? ¿realmente la vida no vale la pena vivirla si no es de esa manera? ¿realmente es tan malo si al final de la vida uno nunca encuentra a ese otro 1? ¿  será muy triste si uno vive el resto de su vida siendo el 1 que siempre ha sido? Si  el amor, y más concretamente la vida en pareja, no es tan importante entonces ¿por qué hay tanta gente en el mundo sintiéndose triste por no haberlo encontrado aún o no tener en estos momento a alguien a su lado? Si  es importante ¿es lo suficientemente importante para que todas las demás experiencias que nos deja el paso por este mundo desmerezcan ante la falta de este? Me parece tan injusto que sea así.

Y me pregunto ¿ Existirá alguien allá afuera, alguien que pueda verme a través de todos esos números,  alguien que no me  reste, ni me multiplique, ni me divida, alguien que no vea o quiera solo una fracción de mi, sino todo lo que soy, alguien para quien la que soy le baste? Antes lo creía, pero visto lo visto y vivido lo vivido, cada día me resulta más difícil creerlo. 

12 comentarios:

  1. No necesitamos ninguna media naranja porque ya nacemos enteros :)

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  2. Claro, como frase está bien, suele funcionar a corto plazo, pero yo me refiero a toda nuestra vida. Quizás no me explico bien, yo me siento muy completa, en términos prácticos no creo necesitar a nadie para ser feliz,soy auto suficiente económicamente, estoy acostumbrada a vivir sola, no me importa mucho salir sola a divertirme, pero por supuesto que en el fondo prefiero hacerlo acompañada, y en el aspecto emocional, de alguna manera siento esa necesidad de encontrar a alguien que me quiera, y no tiene nada que ver con ser mitades o enteros,no sé si es una necesidad biologica o creada culturalmente, pero creo que casi todos necesitamos o buscamos a ese alguien, pero ahi es donde estriba el problema al que me refiero, si uno dice que siente que algo le falta de alguna manera suelen decir que uno debería bastarse a si mismo, y si uno dice lo contrario, tb se equivoca, porque la otra parte dice que la felicidad, por muy entero que uno sea, no está completa hasta que no se encuentra a ese alguien. Regularmente quienes lo dicen suelen ser quienes pocas veces han experimentado esa soledad de la que hablo, quienes no han estado sin pareja por mucho tiempo. Me pregunto ¿qué pasa si nunca yo encuentro a alguien que me quiera como necesito ser querida?¿verdaderamente la felicidad no estará completa si uno no encuentra a ese alguien con quien compartir la vida? ¿Realmente la vida será muy triste si uno pasa el resto de sus días solo? Merece la pena llegar al termino de la vida con esa sensación de que algo faltó, que algo se nos quedó inconcluso, tanto que termine desmereciendo todo lo demás?

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  3. Ups, te escribí y no se publicó. Te decía que la vida se compone de muchas facetas, y la pareja sólo es una más, no es un todo, por lo que perfectamente serás feliz si no aparece el ideal. Además, con lo joven que eres, ¿porqué no va a aparecer, mujer? ¡Claro que sí! :)

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  4. Pues yo creo que sí que puede aparecer. Estuve tiempo siendo 1, y no me sentía nada mal por ello, la verdad. Disfrutaba mucho de mi soltería pero, de repente apareció alguien con quien me apeteció ser 2. Aun siendo 2, y estando feliz por ello, hay facetas de mi vida como 1 que, en ocasiones echo de menos. Ser 1 tiene mucha ventajas. Disfrútalas y tápales la boca a aquellos que te digan que tienes que sentirte mal por ello. Besotes!!!

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    1. Como decía, aunque es verdad que si deseo encontrar a alguien, tener ese tipo de relación bonita que veo que tienen otras personas,no estoy desesperada porque llegue (porque incluso ahora ni siquiera me siento preparada para algo así, a penas me estoy reponiendo de algo que fue muy importante para mi), aunque a veces escriba textos pesimistas en los que digo que extraño sentirme querida, que puedan dar la impresión de lo contrario,lo hago porque durante mucho tiempo me he estado negando que quiero lo que los demás y me he empeñado en tratar de ir contracorriente, así que verbalizarlo es como una manera de comenzar a hacer las cosas bien,de aceptar lo que en verdad siento y deseo, pero tampoco quiero pasar de un extremo a otro: de decir que no lo quiero a ahora hacer el centro de mi vida la búsqueda de ese "chico ideal", nunca he estado de acuerdo con ello, eso es una de las ideas que he tratado de plasmar en este escrito, la molestía que siento porque la gente se polarice por alguna de las dos opciones, el que me vean con cierta condescendencia cuando realizo sola actividades a las que ellos van con pareja y asuman que debo sentirme triste o incómoda por ello, porque no es así,a mi no me importa, me caigo demasiado bien para no disfrutar mis momentos a solas, lo que me incomoda es que lo piensen, y es ahí cuando me descoloco y echo de menos tener a alguien con quien hacer cosas, y bueno, supongo que a veces también es por mí, por sentirme querida, pensada,extrañada porque ¿quién en su sano juicio no va a querer que amar y que la amen sinceramente? Besos también para tí.

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  5. Ay, Valeria, me vas a perdonar, pero yo me he perdido entre tanto número!

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    1. jajaja, es confuso ¿no? podía decirte que es intencional para provocar esa sensación de confunsión que produce el mundo real donde se le da demasiada importancia a los números, pero lo cierto es que soy muy mala cuenta cuentos,esa es la triste verdad, pero ya lo tengo asumido, jajajaja.

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  6. En verdad, por muy conscientes que seamos de que el 2 es una invención de la sociedad, todo el mundo quiere ser un 2 antes que un 1. Y no se trata de que si somos un 1 el resto de nuestras vidas vayamos a ser infelices, pero probablemente sospechemos que todo sería mucho mejor siendo un 2. Y es sí, ni hay que amargarse por ser un 1 ni dejar de esperar nunca ser ese ansiado 2.

    (Ya regresé de un breve retiro espiritual. Reitero mi enhorabuena por tus 9 aciertos en el concurso de mi blog, especialmente porque fuiste la más rápida y la verdad es que me sorprendió la aparente facilidad con que adivinaste algunas de grupos españoles, incluso Dover, Estopa o Melendi que no sé hasta qué punto son conocidos en Mexico. Una pena que el sorteo no te favoreciera. :-/)

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    1. ¡Hola! Ya me preguntaba qué había sido de ti, que ya te estás tardando en publicar otra de tus historias (y por supuesto pasarte por aqui). Espero que te la hayas pasado bien en tu retiro ¿Te fuiste de peregrinación a la Meca o a un templo de monjes tibetanos? xD. Con lo del concurso, opino que debería de haber premio de segundo lugar,jeje. La verdad es que me la pusiste difícil, porque esos cantantes son pocos conocidos en México, pero a mi me encantan los acertijos y bueno, justo es decir que después de algún tiempo leyendo blogs en su mayoría españoles, ya estoy un tanto familiarizada con aspectos como esos, lástima que el tal Charles Dance (del cual no había escuchado hablar en mi vida) me pareciera Michael Douglas, que sino gano porque gano, jajaja.

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  7. Holoa cielo!
    Un texto muy inteligente, entre tanto numero dices mucho.
    Un beso! May R Ayamonte

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    1. Hola! Saludos, gracias por tus palabras. Besos.

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  8. Me he perdido un poco entre tanto número, pero creo que no existen tantos 1, ni tantos doses, sino que más bien seremos una combinación de números diferentes siempre unos de los otros. Sé como tú quieres ser y que los demás no importne, y no intentes que nadie sea como tú quieres que sea.

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