lunes, 13 de junio de 2011

VOLVER A SONREIR...


"Quisiera perder la consciencia, dejar de pensar, dejar de sentir. Quisiera poder ser lo suficientemente débil e irracional para embriagarme hasta perderme, hasta quedar inconsciente. Quisiera tomar una pastilla y dormir profundamente hasta que todo esto hubiera pasado, hasta despertar y darme cuenta que sólo ha sido una pesadilla, un mal sueño… pero no puedo. No puedo evadirme, no puedo dejar de pensar, no puedo derrumbarme, porque en esta vida me tocó ser cimiento, no tejado, y  tengo que ser fuerte, resistir,  los cimientos no pueden hundirse, si se hunden, si colapsan, todo se viene abajo, y yo no me puedo dar el lujo de derrumbarme, porque si me derrumbo, si me desmorono, nadie estará ahí para reconstruirme, y aun cuando haya alguien, no sé si será capaz de lograrlo…

Sé que necesito estar consciente, ser fuerte, por mi, por ellas. Por eso me pierdo en el día a día, por eso me embriago de cosas cotidianas, de pequeñas distracciones,  de mi trabajo. Agradezco que esos niños sean tan latosos porque de esa manera no pienso en nada más, porque también con sus ocurrencias me hacen sonreír y con sus abrazos, con su ternura, con sus sonrisas me recuerdan que esto también pasará. Agradezco los problemas económicos porque de esa manera me concentro en ellos y no tengo que enfrentar la incertidumbre; tener un problema que solucionar me da cierta sensación de control. Agradezco que exista él, poder evocar los buenos momentos, sus palabras llenas de ternura y sentir que aun en la distancia sigue cerca de mi, y agradezco también tener el corazón herido, extrañarlo tanto, que aún me duelan los recuerdos, su ausencia, porque de esa manera hay un pequeño dolor que me hace olvidar por momentos esta pena, este dolor tan grande, tan insoportable, tan difícil de tolerar que ahora me embarga, este miedo tan grande de perderlas,  este precipicio, este sin sentido, en el que ahora estoy viviendo.

Sigo intentado resistir, sigo intentando no perder el rumbo, sigo intentando sobreponerme, encontrar un rayito de luz en estos días negros, sigo buscando una razón para sonreír, aunque la risa, la alegría, la felicidad, me suenen tan lejanas, tan ajenas, como si fueran historias de un mundo desaparecido hace miles de años. Pero por más que lo intento, no puedo evitar que en esos momentos, cuando me quedo a solas, en silencio con mis pensamientos, un sentimiento de fragilidad me embargue y sienta que me quiebro en pedacitos, que el valor me abandona mientras se me escapan del cuerpo los últimos suspiros de felicidad. Y me siento a la deriva, como si fuera una bolsa de plástico inmersa en un remolino del que no puede escapar y sólo se deja llevar; flota, tropieza, se enreda, se va dando tumbos y otra vez se eleva.  Y me siento perdida, como en un mundo desconocido, veo a la gente pero no siento nada, me resultan tan indiferentes, me siento tan desconectada, tan ajena, como si fuera sólo una espectadora de la película de mi vida...una película sin sonido. Me pesa ver, ser consciente de cómo la vida sigue, mientras yo sólo puedo verla pasar, me siento como un niño castigado viendo jugar a sus amigos desde su ventana. Observo cómo los demás se pierden en la cotidianeidad, en trivialidades, en preocupaciones superfluas y los envidio, porque yo quisiera también estar de nuevo preocupándome por tonterías, que mis penas fueran por desamor solamente, por sentirme un tanto a disgusto con mi carácter o mi apariencia. Añoro mi vida y la quiero de vuelta, no quiero cambios, no la quiero ni mejor ni peor, sólo tal como era a penas unas semanas atrás.

Quiero volver a esa vida llena de complicaciones, de discusiones, de preocupaciones y si se quiere, también rutinaria y hasta un tanto aburrida, pero a la vez llena de momentos divertidos, apasionados, de destellos de felicidad, de paz. Quiero volver a sentir que a pesar de todo no tengo una mala vida. Quiero poder decir en una conversación con mis amigas, lo que hasta hace poco yo solía decír: que algo había cambiado en mi, porque  me sentía tan bien con mi vida tal como iba, que aunque no era perfecta me gustaba, que me sentía agradecida de llevar esa vida tranquila, quizás si algo monótona y complicada pero tranquila. Sin embargo, ahora me encuentro aquí, sintiendo que vivo un momento irreal, deseando que todo esto no sea más que un mal sueño causado por algo que me ha impresionado, una pesadilla de la que me está costando salir, y estoy aqui, rogando, suplicando porque pronto algo o alguien me venga a despertar..."

Esto es lo último que escribí, antes de abandonar temporalmente este blog, y ahora que regreso se me hace muy curioso que la última entrada ya vislumbrara un poco de esa tristeza que hace poco me acompañó. Es como si aun sin saberlo con certeza, mi corazón presintiera que algo estaba por cambiar, por ello esa melancolía inexplicable, esa extraña sensación que me acompañaba, que me inquietaba aunque no podía definirla...

Sin embargo, me da gusto regresar, pero sobre todo, me da gusto volver a ser yo. ¡Qué bonita se ve la vida cuando escritos como este, son sólo vestigios de un instante difícil de tu vida capturado en palabras, el lejano recuerdo de un momento tristísimo, pero felizmente superado! ¡Qué bonito se siente recuperar en tu vida la alegría de vivir, sentir que la vida es bella y está llena de oportunidades para ser feliz! ¡Qué bello es ver de nuevo la vida en technicolor! ¡Qué bello es... volver a sonreír!.




5 comentarios:

  1. Chica! me has dejado a cuadros,
    te juro que por un momento pensé que te habias metido en mi cabeza y me habias sacado todo ese texto, pero es que no esta firmado por mi???
    estoy pasando por eso y al llegar al final del escrito me alegro sobremanera de que estes ya bien y pertenezca a tu pasado, ojala pronto yo pueda decir lo mismo y sentir la necesidad de firmar el texto final, se te echaba de menos.

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  2. Gracias, por tus palabras, por comentarme, pero sobre todo por lo último que dices. Siempre es bonito saber que alguien se identifica con lo que escribimos, sin embargo esta entrada desearía que no fuera así, que nadie más pasara por momentos así de tristes, que nadie experimentara un dolor de esta naturaleza, por las razones que fuera. Leo de nuevo esta entrada y cabe perfectamente en otro momento de mi vida en que de repente sentí por primera vez el temor de que mi vida tal como la conocia no volviera a ser más a causa de una enferedad,sin embargo me alegra poder decir en las dos ocasiones,que aun los momentos que nos parecen más difíciles,esos a los que no les encontramos salida, tarde o temprano pasan, y volvemos a sonreír, a veces tardamos más, pero siempre se vuelve a estar bien. No te voy a decir que no te sientas triste, si eso es lo que ahora sientes, llora, date una oportunidad para ser débil, para desmoronarte en silencio,incluso para recriminar, compadecerte,para darle paso a la tristeza, a veces para sobreponerse hay que dejarse llevar. En el mundo no son los cimientos que permanecen estáticos los que más recisten,sino los hidráulicos que se mueven a la par de los movimientos tectónicos, así que ser vulnerable a veces viene bien,dejar de luchar,descansar de ser fuerte para recobrarse y asi volver con mayor impulso, dejar de preocuparse y comenzar a ocuparse. Deseo de corazón que pronto puedas ver tus momentos difíciles sólo como un recuerdo de un momento del que has salido fortalecida. Un abrazo.

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  3. Valería, gracias por tus palabras.
    La verdad que vivo en una montaña rusa animicamente hablando y mi vida tb está marcada por una enfermedad que hace que todo sea casi imposible día a día, casualmente tengo dos hijas y por ellas sigo por aquí porque muchas veces me pueden mas las ganas de desaparecer que de seguir, pero no les puedo hacer eso a ellas, pero tampoco me gusta como soy ahora en vida, pues me cuesta aceptar como era antes y como soy ahora. En fin..un abrazo y sigue bien!!!! me contagia de esperanza la felicidad ajena, así que a seguir superbien, vale?
    besos

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  4. http://elvalordeloesencial.blogspot.com/2011/06/hoy-va-de-premios.html

    pasate por allí, hay algo para ti

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  5. No podemos evitar el viento, pero podemos construir molinos.
    Se fuerte, es mejor opcion. Es dificil, pero posible.

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