martes, 19 de abril de 2011

NADA QUE DECIR...o mi fobia a pulsar ENTER





Tengo un bloqueo mental...bueno, no sé si es bloqueo mental, porque ideas tengo muchas, más bien creo que es un problema de...¿censura? no, porque no se trata de que no me atreva a decir algo, ¿de edición? es posible que sea eso. Aunque también me inclino a pensar que tengo un poco de pánico escénico o mejor dicho, pánico "blogueril", dado que  ha llegado el momento de publicar mi cuarta entrada y no sé qué escribir. Bueno, escribir, escribir si sé,  tengo 15 entradas, 15 entradas en borrador esperando que mi arraigada costumbre de revisar una y mil veces un escrito me permita publicarlas o terminarlas.

Ya escribí "la presentación de cajón", ya hablé también un poco acerca de mí y de mi opinión sobre la vida, ya publiqué un poema que me gusta (el clásico poema, frase, historia, reflexión, pensamiento, chiste, etc., que tarde o temprano siempre terminamos poniendo) y ahora toca el turno a esa cuarta entrada que de cierta manera vendrá a perfilar de qué va este blog. Y es ahí donde comienzo a bloquearme...porque ahora ando en un plan muy reflexivo, como tratando de entender lo que estoy viviendo, tratando de sobreponerme a las dificultades. Siento que mis escritos tienen un tono un tanto discursivo y aleccionador que no me agrada del todo, sé que a nadie le gusta que le sermoneen, pero tampoco es mi pretención hacerlo, para lo poco que sé de la vida, como dice Fito "Que te voy a decir si yo acabo de llegar", sería muy arrogante pretenderlo. Pero es lo que ahora me nace, hablarle a esa chica en el espejo o que ella me hable a mí de tú a tú (y es que en realidad aun no me acostumbro a escribir para otros, no sé si me acostumbraré, ni si debo siquiera intentar acostumbrarme), que me cuente lo que realmente siente, lo que le preocupa, lo que le duele, lo que le emociona, lo que le inquieta...o confesarle lo que me pasa, para que me cuestione sobre mis verdaderos sentimientos, para que me aconseje y diga las cosas que ya sé pero no me atrevo a admitir hasta pararme frente a ese espejo y hacer un acto de honestidad.



Cuando escribo, lo hago para mi,como dije antes, son las cosas que "mi voz en off" me dice. Regularmente mi proceso para escribir, es el siguiente: Cuando en el día a día, de repente tengo un sentimiento, un pensamiento, una idea, un "lo que sea" atorado en la cabeza, voy tomando notas mentales de las cosas que me llaman la atención, de lo que suelo decirme, de lo que me gustaría escribir, y al final elijo la que se ha quedado  más arraigado. Regularmente  cuando escribo, lo hago guiada más por la emoción que por la razón. Cuando escribo,  debe ser sobre algo que me toque alguna fibra sensible, cualquiera que sea, puede ser que este enojada, triste, melancólica, desconcertada, alegre, aburrida, en fin, algo que me sirva por lo menos como detonante para hacerme reflexionar. Es entonces, cuando tomo mi laptop y me descargo escribiendo.


 

Me gusta escribir, suelo escribir siempre. Regularmente escribo cartas, cartas imaginarias y kilométricas, cartas sin destinatario o cartas que nunca serán enviadas a pesar de tenerlo. Pero también tengo dos defectos, bueno varios, pero en este caso sólo me refiero específicamente a dos: escribo textos kilométricos y soy fanática de la vista previa. Siempre debo revisar lo que  escribo  varias veces, no para editar las ideas, sino para revisar la forma. Me molesta leer un texto después de publicado y verle faltas de ortografía, errores de dedo, simplemente no puedo con eso, soy demasiado fijada con ello, y lo peor es que por más que le busco, siempre termino encontrándole varios, por lo que vuelvo otra vez a releerlo para ir corrigiendo, "esto no tiene nada de malo -podrían pensar algunos-, cuánto mejor escrito esté un texto más se agradece", es verdad, el problema radica en que tantas revisiones me agotan a un punto tal que termino abandonando el texto, en espera de otro momento en que me haya pasado el hartazgo. También porque no quiero escribir algo que carezca de esa chispa que tienen los escritos que son hechos con el corazón y no con la razón. 

Sé que no sería necesario revisar tanto, soy consciente de ello. Sé que no estoy escribiendo el próximo premio Nobel de literatura, pero quiero por lo menos intentar, hasta donde  mis habilidades de redacción me lo permitan claro está, escribir lo mejor posible. Y aunque sé que después de publicadas seguirán teniendo errores, me tranquilizará pensar que son errores causados por desconocer algo, más que por descuido o falta de interés.


 He aquí los 15 títulos de mis entradas no publicadas.

  1. La envidia mata.
  2. Mi pequeña Londres.
  3. Teorías de conspiración.
  4. Mi vida en diferido.
  5. La vida fluye
  6. Ir de arpía
  7. Pseudo crítica de cine I y II.
  8. Dirigiendo películas xxx.
  9. El mío es más grande que el tuyo.
  10. Yo nunca fui bailarina de ballet.
  11. No es un pájaro, no es un avión es… Súper Chica en el espejo.
  12. Mentiroso, mentiroso.
  13. El exorcismo de esa chica en el espejo.
  14. El color del cristal con que se mira.
  15. Carta a una amiga.
...Y bueno, resulta que aquí estoy, con mis 15 entradas sin terminar y en espera de que un día de estos,  por fin logre vencer mi fobia y me decida a pulsar  "Enter" o mejor dicho "publicar entrada".  



  

5 comentarios:

  1. Me encanta como te explicas!!! jejeje No es de una manera cómica, sino mas bien de una manera tierna! Me gusta como vas explicando cada comentario que dices, me encantó "pero también tengo dos defectos, bueno varios, pero en este caso sólo me refiero específicamente a dos"... es como si nos hablaras directamente, como tomar un café con una amiga (en este caso). Sobre lo que has escrito en esta entrada, te estaba echando un sermón sobre borrar entradas o no publicarlas, y me he dado cuenta... que yo también lo hago!!! jeje así que mañana lo discuto contigo!! :p

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  2. Jajaja,como quién dice te has mirado en el espejo. Gracias por tu comentario, supongo que es debido a mi trabajo que tengo esa característica de explicar con más detalles lo que digo, y si, cuando escribo soy como los niños cuando juegan con su amigo imaginario, me enfrasco en largas conversaciones, a mis años (que tampoco son muchos) esa niña interior sale a flote con mucha frecuencia, tb gracias a mi trabajo. Quedo a la espera de ese sermón,jajaja.

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  3. Qué desastre!!! te escribí un comentario, y tenía marcado "cuenta google"... y por no poner mi cuenta... ploff!!! se me borró la entrada... si es que...
    pffffff....
    Bueno veré de que me acuerdo... aunque seguro no queda taaaaaan gracioso!! (eso no te lo crees ni tú, tío soso!!)
    Digamos que esta semana he estado entrando para ver si tenías más "entradas"... pero he visto que no!! y a partir de ahí... he comenzado con un "autosermón"... mira si soy "chungo", que me sermoneo solo!! jeje
    - vaya!! no ha escrito nada hoy...
    - no habrá podido...
    - pues vaya...
    - que te crees que es esto.. un libro??
    - mañana ya no entro...
    - sabes que sí!!
    - mmmmmm.... ya!... es una manera de hablar...
    - y tú???
    - yo, qué???
    - mucho protestar, pero... tú tampoco has escrito...
    - :O

    Cierto!!! Angelito 1 - Diablillo 0

    Así que aquí estoy... sin saber que escribir... aunque sea solamente para darte ánimos, y esperando nuevas entradas...

    Vaya "comentario" absurdo!! pfffff... entendería volver mañana y verme en la portada un cartel como en algunos comercios: "reservado el derecho de admisión"... jejeje te entendería, eh? :p

    Te leo!

    P.D. el primero molaba más... jeje este me ha quedado un poco ¿tonto?... :(

    P.D.2 Si te preguntabas porque siempre entro con "anónimo", aquí tienes la respuesta... es más fácil escribir así, no? Es el método que gasto para escribir en los blogs (de momento sólo en el tuyo), sin miedo a no apretar el temido botón de "PUBLICAR COMENTARIO"... jejeje :p

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  4. Jajaja, pues me ha parecido muy gracioso ese diálogo interior, básicamente porque se parece mucho a los mios. Con respecto a nuevas entradas, como sabes tengo varias sin publicar, pero no tienen mucha relación con mi estado de ánimo actual, por tanto en este momento están descartadas, hasta que las lea y me sienta de nuevo identificada con ellas y aunque tengo algunas ideas en borrador, que si tienen que ver con lo que me apetece decir ahora, básicamente siguen igual, enlatadas, porque entre el trabajo excesivo que he tenido estos días y su consecuente cansancio, mi pereza habitual y el hecho de que de lo que quiero hablar tiene que ver con mi trabajo y/o con las cosas más cercanas, no me he animado a escribir, pues sé que una vez que comience a hablar de ello, solo faltará poner mis apellidos, es que a mi no me va lo de andar de misteriosa, me da mucha flojera hablar a medias, con enigmas, en claves, yo soy de la idea de que o lo cuentas completo o por lo menos que sea fácil de entender, o no lo cuentas,así que prefiero no hacerlo hasta que tenga un poco más de tiempo para pensármelo mejor, lo mismo puede ser mañana que otro día.
    Gracias por leerme y, a menos seas una de la personas mencionadas al principio, eres bienvenido como anónimo o como sea, siempre es un gusto que me comentes.

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