viernes, 1 de marzo de 2013

Tercer mensaje en una botella

Día 190.


Querido D:

Han pasado varios meses desde mi naufragio, y aunque los primeros días me aferraba a la esperanza y me repetía que no estaba perdida, hoy esa certeza ha comenzado a abandonarme. Estoy perdida, pero ¿sabes? he comenzado a pensar que lo estaba desde mucho tiempo atrás… o que quizás no es que me haya perdido sino que he querido hacerlo, ya no lo sé, los recuerdos se me confunden, no estoy segura de nada, tampoco de volver a verte. Una vez dijiste que lo que se pierde no se vuelve a recuperar, quizás esta es una de esas ocasiones. Aquí en mi isla no hay faro, ni medios para comunicarme contigo o con alguien más y pedir ayuda, a no ser por estas botellas que lanzo al mar (no sé qué pasará cuando se agoten el papel o las botellas...o las ganas de escribirte), pero tal vez no quiero ayuda...si te confieso algo, no sé qué es lo que quiero.

No te preocupes, estoy bien, aún conservo la calma, todavía no ha venido el llanto a arrasar mi determinación de alejarme de ti. Tal vez es que estoy tan ocupada tratando de sobrevivir a esta selva que no tengo tiempo para dejarme arrastrar por la tristeza, aunque supongo que la soledad comienza a pasarme factura como nunca antes, no sé por qué, tal vez porque antes, aunque estaba sola, tú estabas conmigo incluso antes de siquiera saber de ti, pues entonces conservaba la esperanza de que aparecerías un día cualquiera cuando menos lo esperara; si me perdía sabía que sólo tenía que seguir ese faro que me llevara de vuelta a casa y todo estaría bien...pero ahora que ya has venido y has decido marcharte (¿o he sido yo la que se ha marchado?) me has dejado a la deriva, con este frío, esta hambre y esta sed que no encuentro como saciar. Hay agua a mi alrededor, tengo el océano todo para mi, pero ya sabemos que caer en esa tentación puede resultar funesto, aunque a veces quisiera; la sed es tan grande que no dejo de pensar que si me atreviera una vez, una sola vez, el resto ya no importaría, porque me volvería inmune a sus efectos.  Luego pienso que si ya he esperado tantos días, por qué enloquecer ahora.

La mayor parte del tiempo no pienso en ti, el trabajo, las preocupaciones, obligaciones e intereses de mi vida diaria me mantienen la mente ocupada, me obligo cada día a dejarte recluido en estas cartas, en esta botella, te he quitado el pasaporte que te permitía transitar libremente por mi vida y ahora estoy obligándome a no permitirte más tener un papel relevante en mi vida; tu existencia se reduce a esos momentos en que el ruido de mi entorno se silencia, a esos minutos en que me quedo sola sin ninguna interferencia de por medio, solo mis sentimientos, mis pensamientos más profundos y yo. Es verdad que aún pienso en ti de vez en cuando, antes de quedarme dormida cuando solo me acompañan la oscuridad y el silencio, alguna mañana al levantarme, cuando me tomo un descanso del trabajo y miro por la ventana las montañas a lo lejos y recuerdo tu sueños, cuando recuerdo una canción que me compartiste o que habla de alguien parecido a nosotros o cuando veo el simbolo de tu tatuaje.  Te pienso, pero no hablo de ti y ya casi ni con tu fantasma, hace unos días lo eché de mi lado diciéndole en voz alta "ya no te quiero, vete, vuelve con él y no regreses más, déjame seguir con mi vida". Allá en el mundo real, los pocos que sabían, quizás crean que tú ya eres un capitulo cerrado, solía hablarles de ti (las pocas veces que lo hice) poniendo distancia de por medio, sin que la mirada se me nublara, como si la historia correspondiera a alguien más, y no es que fingiera, es que es la manera en como me sale ser, porque asumámoslo, no soy de las que se abre, de las que cuenta su  vida y sus penas, no me gusta sentirme expuesta ni débil, asi que cuando lo hago, siempre hablo en pasado, como algo que ya superé. Lo cierto es que nunca hable de ti largo y tendido como quizás imaginas, porque siempre fui egoista, me guardé este amor para mi, para nosotros, para que nadie se inmiscuyera, para que nadie nos juzgara o se permitiera opinar de ti y de mi sin saber realmente lo que tú y yo fuimos. Hablé de ti si, pero poco, los indispensable, lo necesario, escribí un poco más, pero a penas el 10% de lo que esta historia fue, quizás menos, y siempre de manera ambigüa, de manera que solo tú y yo que conocemos realmente la historia lo comprendiéramos, también porque no necesitaba explicar nada, escribía porque era feliz y necesitaba plasmarlo o porque estaba muy confusa y triste y esa era la manera de ponerlo en perspectiva, de verbalizarlo para poder asimilarlo, escribía para ti y para mi, para nadie más.

Sin embargo, ahora no sé porque siento que para poder olvidarte tengo que decirlo todo, contar todo como ha sido, quizás se deba a que a veces siento que he sido injusta, que he contado todo desde mi visión, otras tengo la sensación de que quizás adorné demasiado esta historia para mi, siento que no te he dicho  todo lo que desearía decirte, toda la verdad de como me he sentido, pienso que quizás debería de ser más cruda, menos comprensiva o racional como una manera de desintoxicarme de ti, que debería darle rienda suelta a mi dolor y escribirte largos texto llenos de odio, que deberia dejar de pensar en ti como ahora lo hago. Sé que podría hacerlo en privado, pero no es lo mismo, seguiría estando solo en mi cabeza y no sé porque, no logro explicarlo, pero siento necesidad de sacar esto, siento que si me lo quedo terminará por descomponérseme adentro; necesito sacarlo de mí como quien siente necesidad de gritar cuando está herido, porque debes saber que aunque los demás no lo noten, la herida sigue abierta, me sigues doliendo, una parte de mi sigue sintiéndose hueca, vacía, rota. Pero no sé, la otra parte de mi no se siente a gusto haciéndolo, pienso en ti, en que quizás estoy de alguna manera mancillando nuestra historia, quitándole lo especial a algo que era sólo nuestro, pienso que quizás no te gustará verte reflejado en este blog, en que quizás si me leyeras te dolería, no por lo que diga de ti sino por el hecho de contar algo que era solo de los dos o por saber por este medio cómo me he sentido por esta historia y que no fui capaz de decírtelo de frente ¿No te parece irónico que esté pasando justo como dice esa canción del primer día que nos conocimos, que te veas reflejado en cada pagina de mi diario?

Hay días que se está muy bien aquí, porque no hay problemas, ni preocupaciones, ni dolor, ni tristeza, si acaso un poco de hastío. Otras veces, por las noches, en el silencio de mi habitación, te echo de menos, echo de menos las palabras dulces, las risas (tu risa) y entonces, se me despierta un hambre feroz, pero más que de comida, es un hambre de abrazos, de cariño, de amor...de tu amor. Otros días como hoy, no me entiendo, no me siento a gusto con mi piel. No siempre, solo hoy. Me he visto al espejo y no me he gustado, hoy solo he podido ver reflejados mis defectos. Me he sentido avergonzada, de mi, de lo que soy, de lo que me gusta creer que soy, de lo que pienso, de lo que siento, de lo que digo, me he sentido absurda, ridícula, torpe, minúscula, arrogante, soberbia y de nuevo absurda. He comenzado a cuestionarme muchas cosas, incluso la razón de ser de estas cartas (blog), me siento demasiado expuesta, siento que he comenzado a hacer de mi vida emocional el tema principal, dejando relegados otros aspectos, como si  mi vida fueras sólo tú, como si mi vida fuera tan insulsa que solo te tengo a tí, como si toda mi existencia girara alrededor tuyo, como si fuera una cabezahueca cuya vida la define el chico en turno, como si para mi fuera la búsqueda de una pareja lo más importante,como si no supiera vivir sola, y por supuesto que no es así, esa no soy yo y por eso me veo y no me gusto. No me gusta la persona que estoy siendo ahora, y es un poco contradictorio, porque me gusta la persona que soy después de ti (y gracias a ti), pero no me gusta la persona que soy sin tí, no me refiero a cuando te vas por un tiempo, sino  en lo que me he convertido ahora que tengo que hacerme a la idea de que esto se terminó...siento que no hago otra cosa que hablar de tí, me siento como un disco con una sola canción que se repite una y otra vez hasta que termina cansando. Hoy me siento como una madeja de hilo enmarañada, y necesito escribir porque con cada palabra que escribo me voy desenredando, voy volviendo a ponerme las cosas en claro.


Mantengo la esperanza de que un día llegue hasta ti alguno de estos mensajes y comprendas.



Desde mi selva, en esta isla perdida



Con amor


                                                                               Valeria

12 comentarios:

  1. Un día se las mandas todas juntas.

    Las botellas, claro. :-)

    ResponderEliminar
  2. No lo creo, lo que tenía que decirle se lo he dicho ya. En realidad las cartas son para mí, para desahogarme,explicarme, desenmarañarme :)

    ResponderEliminar
  3. A veces hay que plantearse si el amor realmente es tan complicado o si somos nosotros los que lo complicamos... Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Complicarme yo? ¡pero qué dices! xD. Supongo que el amor no es tan complicado, se complica cuando una de las partes quiere menos o deja de querer. Querer es fácil,lo dificil es dejar de hacerlo.

      Eliminar
  4. me gusta tu forma de expresarte a través de cartas!!

    Un besooo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues muchas gracias, me alegro que así sea y que te animaras a comentar. Saludos.

      Eliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  6. Hola!
    Me encanto esta carta
    te sacaste todo afuera.
    Genial!
    Un beso :)
    May R Ayamonte

    ResponderEliminar
  7. Te mentiría si te digo que he leído cada publicación pero los mensajes en las botellas son muy buenos, ingeniosos y tristes, cada quien sabe como quiere y la historia de amor que vive, así que no permitas que nadie te diga que estas mal lo que si no me gusta es que esa personita o esa historia te haga sentir mal contigo eres una persona muy valiosa y debes tenerlo presente siempre =) Tonyta

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si leyeras cada publicación te daría un premio a tu dedicación (y me sentiría acosada, xD), me hubiera gustado que leyeras la entrada que habla de ti, la que te dije cuando hablamos: Sofifrankenstein. La historia de amor es triste, pero solo porque fue bonita y se acabó cuando aun había mucho amor, las cartas hablan de mi lucha constante entre lo que me dicta la razón y lo que me dicen "las otras 10 Sofis" todas ellas enamoradas hasta las orejas de él. Sufro, pero no por su culpa, sino por lo que siento, no xq ya no hablemos sino porque yo he decidido desterrarle de mi corazón, porque me obligo a decirle cuando coincidimos lo contrario de lo que siento, y es q esa pregunta q me hiciste me movió los esquemas ¿y después de eso? ahora ya sé la respuesta, después de eso NADA, es así y hay que aceptarlo. Besos.

      Eliminar
  8. Esa entrada la leí antes de verdad. Yo solo te pido que te des la oportunidad de vivir nuevas cosas, verás que poco a poco todo se irá acomodando no es fácil (si lo sabré yo!!!) verás que después solo será un recuerdo te mando un abrazo fuerte =)

    ResponderEliminar

QUEDA ESTRICTAMENTE PROHIBIDO COMENTAR EN ESTE BLOG.
¡Hey! Pero ¿Qué hace? ¡Oiga! ¡alto! ¿Acaso no ha leído la advertencia? ¡Gente! Nunca leen las letras pequeñas...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...